La Oficina de Gerencia de Permisos (OGPe) notificó la aprobación de la declaración de impacto ambiental (DIA) del Proyecto Esencia en Cabo Rojo, un documento de más de 8,500 páginas que analiza los efectos del desarrollo sobre los recursos naturales. El complejo de lujo ocuparía más de 1,500 cuerdas.
Opositores censuraron la determinación, cuestionando que se diera durante la temporada navideña y anunciaron que revisarán el extenso expediente para evaluar una posible impugnación. “Vamos a estar buscando en dónde están las deficiencias del documento para analizar si se hace una impugnación administrativa o judicial”, expresó Braulio Quintero, director ejecutivo del Institute for Socio-Ecological Research Caribe y portavoz de la coalición Defiende a Cabo Rojo, quien calificó de “irracional” el plazo de 30 días otorgado.
La exrepresentante Mariana Nogales Molinelli también criticó la decisión de la OGPe, denunciando la destrucción ambiental que, a su juicio, conllevaría el proyecto. La DIA final consta de 16 tomos y más de 50 anejos de estudios y comentarios. Según Quintero, incluso las oficinas donde debía estar disponible la copia impresa estaban cerradas tras la publicación del aviso público.
Durante las vistas públicas celebradas en marzo, ciudadanos y organizaciones expresaron preocupación por el impacto social y ecológico en el barrio Boquerón, señalando riesgos para la flora, fauna y recursos de agua potable. Quintero sostuvo que “el proyecto no debe ir” por sus impactos en el Bosque Seco del suroeste y sobre especies en peligro de extinción.
El plan contempla 530 habitaciones de hotel, 1,132 residencias turísticas, una escuela con 500 dormitorios, dos campos de golf, áreas comerciales, de entretenimiento, médicas y recreativas. La inversión proyectada asciende a $2,684 millones, con 17,000 empleos durante la construcción y 3,000 permanentes.
Según el aviso público, los desarrolladores —agrupados bajo Cabo Rojo Land Acquisition LLC— descartaron conectar el proyecto al sistema de agua potable de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA), ante las limitaciones de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) para suplir agua. En su lugar, la versión final de la DIA propone usar pozos subterráneos dentro del terreno, avalados por el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales.
“Uno de los ángulos principales que vamos a estar mirando es qué hicieron con el tema del agua. Yo vivo a 10 minutos del área del proyecto y estoy uno o dos días a la semana sin agua”, comentó Quintero, señalando además que el plan de conservación ambiental no se implementaría hasta 2030.
El portavoz ambiental criticó el endoso del Municipio de Cabo Rojo condicionado a que los desarrolladores asuman los costos de mitigación y no usen el respaldo municipal para presionar a los actuales dueños de los terrenos. “Hemos caminado el pueblo entero de Cabo Rojo y hay mucha gente opuesta”, concluyó Quintero.
Al cierre de la publicación, los desarrolladores no habían ofrecido declaraciones.




