Francia, Alemania, la Unión Europea y el Reino Unido advirtieron el miércoles que podrían adoptar medidas tras la decisión de Estados Unidos de prohibir la entrada a cinco ciudadanos europeos, a quienes acusa de presionar a empresas tecnológicas estadounidenses para censurar opiniones procedentes de ese país.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, calificó a los señalados como “activistas radicales” y organizaciones no gubernamentales “instrumentalizadas”. Entre los afectados figura Thierry Breton, excomisario de la UE encargado de supervisar las normas sobre redes sociales. Breton, exministro de Finanzas francés, tuvo un enfrentamiento virtual con Elon Musk el año pasado por la difusión de una entrevista con Donald Trump, realizada antes de las elecciones estadounidenses.
Rubio declaró en X que “durante demasiado tiempo, los ideólogos en Europa han liderado esfuerzos para coaccionar a las plataformas estadounidenses a castigar los puntos de vista que ellos rechazan” y advirtió que “el gobierno de Trump ya no tolerará estos actos atroces de censura extraterritorial”.
La Comisión Europea respondió que la UE posee “el derecho soberano de regular la actividad económica de acuerdo con sus valores democráticos”, y defendió que sus normas digitales garantizan un entorno justo y no discriminatorio. El presidente francés, Emmanuel Macron, afirmó que conversó con Breton sobre la medida y prometió que “Europa se mantendrá firme contra la presión y protegerá a los europeos”. Añadió que las normas de la UE se adoptaron mediante un proceso “democrático y soberano” y no serán impuestas desde fuera.
Además de Breton, los vetados son Imran Ahmed, del Centro para Contrarrestar el Odio Digital; Josephine Ballon y Anna-Lena von Hodenberg, de HateAid; y Clare Melford, directora del Índice Global de Desinformación. El ministro alemán de Relaciones Exteriores, Johann Wadephul, calificó las prohibiciones como “inaceptables” y señaló que Alemania dialogará con Washington para aclarar la interpretación de las normas digitales europeas.
El presidente del Consejo de la UE, António Costa, coincidió en que la acción de Estados Unidos es “inaceptable entre aliados, socios y amigos” y subrayó que la Unión “se mantiene firme en defensa de la libertad de expresión, normas digitales justas y su soberanía regulatoria”. Desde Londres, el gobierno británico expresó respeto por el derecho de cada país a definir sus reglas migratorias, pero reafirmó su apoyo a las normas que buscan mantener internet libre de contenidos dañinos.
Las prohibiciones forman parte de una política de visas anunciada en mayo por el gobierno de Trump, que busca restringir la entrada de extranjeros considerados responsables de censurar discursos protegidos por la ley estadounidense. Pese a las acusaciones, Breton recordó que los 27 miembros de la UE aprobaron en 2022 la Ley de Servicios Digitales, destinada a garantizar una red más segura, e insistió: “A nuestros amigos estadounidenses: la censura no está donde ustedes piensan que está”.




