Ankara — Las autoridades de Turquía informaron haber recuperado la caja negra del avión que se estrelló la noche del martes cerca de Ankara con cinco militares libios a bordo, entre ellos el jefe del Estado Mayor de Libia, Mohamed Ali Al-Haddad.
El ministro del Interior turco, Ali Yerlikaya, quien acudió al lugar del accidente, detalló que el registrador de voz de cabina fue encontrado a las 2:45 de la madrugada (23:45 GMT del martes) y la caja negra a las 3:20 (00:20 GMT), ambos en la zona donde se localizaron los restos de la aeronave.
Una delegación procedente de Libia, que incluye a familiares de las víctimas, llegó este miércoles a Turquía para asistir a las investigaciones y rendir homenaje a los fallecidos.
Las labores de búsqueda e inspección se reforzaron al amanecer entre los restos del avión privado, un Falcon 50, que transportaba a Al-Haddad, a otros cuatro altos militares y a tres miembros de la tripulación. Según Yerlikaya, en la operación participan unos 400 efectivos, alrededor de 100 vehículos terrestres y siete aeronaves.
Equipos de la gendarmería turca aseguraron el perímetro del accidente, a unos 85 kilómetros al sur de la capital, impidiendo el acceso de civiles a la zona por motivos de seguridad.
El Falcon 50 había despegado de Ankara y, pocos minutos después, notificó a la torre de control una “situación de emergencia” debido a un fallo eléctrico. La tripulación solicitó un aterrizaje forzoso, pero el avión terminó estrellándose en un campo abierto.
Abdul Hamid Dbeibah, primer ministro del Gobierno libio internacionalmente reconocido, confirmó en un comunicado la muerte de Al-Haddad y expresó que el “trágico accidente” ocurrió mientras el jefe militar y su delegación regresaban a su país. “Esta gran tragedia es una pérdida enorme para la nación, la institución militar y todo el pueblo”, lamentó.




