Sarah O’Neill, científica de datos de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) y mujer transgénero, presentó una demanda contra la administración del presidente Donald Trump en un tribunal de distrito de Maryland. La querella busca bloquear la implementación de una orden ejecutiva presidencial y otras políticas que, según la demandante, violan la ley federal de derechos civiles.
La medida impugnada, firmada el Día de la Inauguración, obliga al gobierno federal a reconocer únicamente dos sexos “inmutables”: masculino y femenino. En el documento legal, O’Neill argumenta que la orden “declara que es política del Gobierno de Estados Unidos negar la existencia misma” de su identidad de género.
Desde la entrada en vigor de dicha orden, la NSA habría revocado su política de reconocimiento de identidad transgénero, negándole el derecho a un entorno libre de acoso y prohibiéndole usar pronombres femeninos en comunicaciones internas, así como el acceso al baño de mujeres.
O’Neill sostiene que estas restricciones crean un ambiente laboral hostil y violan la Sección VII de la Ley de Derechos Civiles, que prohíbe la discriminación por sexo. En 2020, el Tribunal Supremo de Estados Unidos determinó que esa protección se aplica también a la identidad de género.
La demanda afirma además que la orden ejecutiva “rechaza por completo la existencia de la identidad de género” y la califica de “ideología de género”. La demandante solicita al tribunal que se le restituyan sus derechos laborales y se le otorgue una compensación económica.
La Casa Blanca no respondió de inmediato a solicitudes de comentarios. La medida refleja el tono de la retórica de la campaña de Trump para 2024 y ha suscitado críticas de defensores de los derechos LGBTQ+ que advierten sobre el retroceso en políticas inclusivas dentro del gobierno federal.
Esta historia fue traducida del inglés al español mediante una herramienta de inteligencia artificial y revisada por un editor antes de su publicación.




