Washington— El Ejército de Estados Unidos dejará de disparar a cerdos y cabras durante sus entrenamientos médicos de campo, un cambio que busca eliminar una práctica considerada obsoleta gracias al desarrollo de simuladores que replican heridas de combate.
Esta prohibición de entrenamientos con “fuego real” que involucren animales está incluida en el proyecto de ley anual de defensa. Sin embargo, el Departamento de Defensa mantendrá otros usos de animales en programas bélicos, como los entrenamientos que implican heridas infligidas con instrumentos contundentes, quemaduras o pruebas con armamento. Según el informe de la Oficina de Rendición de Cuentas del Gobierno (GAO), en esos casos los animales son anestesiados y posteriormente sacrificados.
El congresista republicano Vern Buchanan, de Florida, impulsó la medida y la calificó como “un gran paso adelante para reducir el sufrimiento innecesario en las prácticas militares”. En declaraciones a The Associated Press, afirmó: “Con la avanzada tecnología de simulación actual, podemos preparar a nuestros médicos para el campo de batalla al tiempo que reducimos el daño a los animales”. Buchanan, quien copreside el Caucus de Protección Animal, aseguró estar comprometido con la eliminación de prácticas “anticuadas e inhumanas”.
El Pentágono remitió las consultas sobre la nueva política a la Agencia Sanitaria de Defensa, encargada de la supervisión del entrenamiento médico, que indicó estar evaluando los cambios.
Organizaciones como Personas por el Trato Ético de los Animales celebraron la decisión, asegurando que salvará miles de vidas animales cada año y marcará “un cambio histórico hacia una tecnología de simulación de vanguardia”.
De acuerdo con un informe de 2022 de la GAO, anteriores leyes de defensa ya habían instado al Pentágono a reducir el uso de animales en entrenamientos de trauma. La legislación de 2013 ordenaba desarrollar estrategias para sustituirlos por métodos basados en humanos, y una ley de 2018 pedía que se emplearan simuladores “en la mayor medida posible”.
Según la GAO, los animales vivos se usaban en la formación porque sus órganos y tejidos son similares a los humanos y permitían practicar el manejo de situaciones médicas complicadas. Sin embargo, grupos como el Comité de Médicos por una Medicina Responsable sostienen que los nuevos “trajes de corte” que llevan actores ofrecen una representación más realista de heridas humanas, con respuestas físicas y sonidos que ayudan a mejorar el entrenamiento del personal médico militar.




