El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, afirmó este martes que su país “apenas ha comenzado” los ataques contra embarcaciones de presuntos narcotraficantes en el Caribe y el Pacífico.
Las operaciones, iniciadas en septiembre, han dejado más de 80 muertos, según reportes oficiales. Críticos de la ofensiva advierten que estas acciones podrían considerarse ejecuciones extrajudiciales, aun cuando los blancos sean señalados como criminales.
“Apenas hemos comenzado a atacar barcos narco y a enviar a los narcoterroristas al fondo del océano porque han estado envenenando al pueblo estadounidense”, manifestó Hegseth durante una reunión del gabinete.
El funcionario señaló que los ataques tuvieron una breve pausa, argumentando que “es difícil encontrar barcos para atacar en este momento, que es precisamente el objetivo. La disuasión tiene que ser importante”, dijo.
Hegseth y el gobierno del presidente Donald Trump enfrentan señalamientos tras un segundo ataque de las fuerzas estadounidenses contra una presunta narcolancha, ejecutado con la aparente intención de eliminar a los sobrevivientes del primer bombardeo.
La Casa Blanca y el Pentágono han defendido al secretario, asegurando que Hegseth no participó en esa decisión, mientras algunos legisladores sostienen que el hecho podría constituir un crimen de guerra. Ambas instituciones responsabilizan al almirante que supervisó la operación.




