El gobierno del presidente Donald Trump planea realizar una revisión completa de todos los refugiados que fueron admitidos en Estados Unidos durante la presidencia de Joe Biden, según un memorando obtenido por The Associated Press.
El documento, fechado el 21 de noviembre, advierte que durante el mandato de Biden se priorizó la “rapidez” y la “cantidad” de admisiones sobre la “evaluación y verificación detallada”. Por ello, ordena una nueva entrevista para todos los refugiados aceptados entre el 20 de enero de 2021 y el 20 de febrero de 2025.
La medida podría generar miedo y confusión entre las cerca de 200,000 personas que llegaron al país huyendo de la guerra y la persecución. Además, el memorando, firmado por Joseph Edlow, director de los Servicios de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS), suspende la aprobación de tarjetas de residencia para quienes obtuvieron estatus de refugiado durante ese periodo.
Por ley, los refugiados deben solicitar la residencia permanente un año después de su llegada y, usualmente, pueden optar a la ciudadanía tras cinco años. Durante el gobierno de Joe Biden se admitieron 185,640 refugiados entre octubre de 2021 y septiembre de 2024, la mayoría provenientes de la República Democrática del Congo, Afganistán, Venezuela y Siria.
Defensores del programa de refugiados sostienen que estas personas pasan por un proceso de filtrado más riguroso que otros migrantes y que esperar años antes de ser aceptados ya forma parte de su sacrificio. Organizaciones humanitarias criticaron la iniciativa del gobierno, alegando que provocará un nuevo trauma en quienes ya atravesaron un exhaustivo proceso.
“Este plan es sorprendentemente mal concebido”, afirmó Naomi Steinberg, vicepresidenta de políticas y defensa para EE. UU. de HIAS. “Este es el nuevo punto más bajo en el trato consistentemente frío del gobierno hacia las personas que ya construyen nuevas vidas y enriquecen las comunidades donde se han establecido”.
Hasta el momento, los Servicios de Ciudadanía e Inmigración, el Departamento de Seguridad Nacional y la Casa Blanca no han emitido comentarios sobre la medida.




