Washington – Legisladores de ambos partidos en la Cámara de Representantes anticipan una amplia aprobación de un proyecto de ley que obligaría al Departamento de Justicia a divulgar los archivos vinculados a Jeffrey Epstein, su investigación por tráfico sexual y las circunstancias de su muerte en prisión federal.
La medida, impulsada por el republicano Thomas Massie (Kentucky) y el demócrata Ro Khanna (California), prevé que toda la información sea pública, con excepciones para proteger la identidad de las víctimas y las investigaciones aún activas. Según Massie, el texto podría recibir más de 100 votos republicanos, lo que representaría una victoria bipartidista y un desafío directo al liderazgo del Partido Republicano y al presidente Donald Trump, ambos críticos de la iniciativa.
Massie y Khanna recurrieron en julio a una “petición de aprobación de gestión”, un mecanismo poco común que permite forzar la votación de un proyecto pese a la oposición del liderazgo de la Cámara. La estrategia cobró fuerza cuando la congresista Adelita Grijalva (Arizona) se convirtió en la firma número 218 necesaria para activar la votación tras asumir su escaño la semana pasada.
El presidente de la Cámara, Mike Johnson (La Florida), había rechazado inicialmente la movida. Sin embargo, ahora reconoce que espera una aprobación amplia y buscar cerrar el tema pronto. “Acabaremos con esto y seguiremos adelante. No hay nada que ocultar”, afirmó, mientras insistía en que su comité ya ha revelado más información que la propuesta de Massie y Khanna.
La discusión ocurre mientras emergen nuevos documentos relacionados con Epstein y sus conexiones. Uno de ellos incluye un correo electrónico en el que Epstein aseguraba que Trump “sabía lo de las chicas”. La Casa Blanca reaccionó acusando a los demócratas de filtrar selectivamente los correos para dañar al presidente.
Johnson defendió a Trump al afirmar que “no tiene nada que ocultar de esto”, y rechazó la idea de que el proyecto busque involucrarlo en el caso. El nombre de Trump aparece en documentos del propio Departamento de Justicia publicados este año, aunque nunca ha sido acusado de irregularidades.
Khanna, por su parte, espera que al menos 40 republicanos respalden la medida. “Hay muchas personas implicadas que deben rendir cuentas”, dijo, e instó a Trump a reunirse con las víctimas de abuso que este martes ofrecerán una conferencia en el Capitolio.
Massie advirtió que los votantes recordarán esta votación: “El registro durará más que la presidencia de Donald Trump”.
En el frente interno republicano, tres congresistas –Marjorie Taylor Greene (Georgia), Nancy Mace (Carolina del Sur) y Lauren Boebert (Colorado)– firmaron la petición. Greene, antes aliada de Trump, achacó su ruptura al asunto de los “archivos Epstein”. “El país merece transparencia”, sostuvo, preguntando por qué existe tanta resistencia a publicarlos.
Aunque se espera que la medida prospere en la Cámara, no hay garantías de que avance en el Senado. Massie manifestó su esperanza en que el líder republicano, John Thune (Dakota del Sur), “haga lo correcto”.
La presión política promete intensificarse si el proyecto obtiene un amplio respaldo, en un debate que mezcla transparencia, fracturas partidistas y el persistente eco del escándalo Epstein.




