El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la eliminación de aranceles sobre la carne de res, el café, las frutas tropicales y otros productos básicos. La medida busca reducir la presión sobre su administración ante el aumento persistente de los precios al consumidor.
Trump, quien ha basado su segundo mandato en una política de fuertes gravámenes a las importaciones para fortalecer la producción nacional, da así un giro repentino a una de sus estrategias económicas más distintivas. El anuncio llega tras los resultados adversos para los republicanos en las elecciones de medio término, donde los votantes citaron la economía como su principal preocupación.
Aunque Trump sostiene que la inflación ha desaparecido desde que llegó a la Casa Blanca en enero y que los aranceles han beneficiado las finanzas públicas, el costo de los productos básicos sigue elevado. Los demócratas calificaron la nueva decisión como un reconocimiento de que su política comercial estaba afectando el bolsillo de los estadounidenses.
“El presidente Trump finalmente está admitiendo lo que siempre supimos: sus aranceles están elevando los precios para el pueblo estadounidense”, afirmó el representante demócrata Don Beyer en un comunicado.
A través de una orden ejecutiva, Trump también eliminó los aranceles sobre el té, jugos, cacao, especias, plátanos, naranjas, tomates y ciertos fertilizantes. Algunos de estos productos no se producen en Estados Unidos, por lo que las tarifas impuestas no lograban incentivar la manufactura local. La expectativa es que las rebajas conduzcan a precios más bajos para los consumidores.
La Asociación de la Industria Alimentaria celebró la decisión, destacando que ofrecerá “alivio arancelario rápido” y ayudará a estabilizar la cadena de suministro. “Es un paso crítico para garantizar un suministro adecuado a precios que los consumidores puedan pagar”, indicó la organización.
Según la Casa Blanca, las reducciones responden a nuevos acuerdos comerciales alcanzados por la administración con Ecuador, Guatemala, El Salvador y Argentina, orientados a mejorar las exportaciones estadounidenses y reducir tensiones comerciales. Durante una entrevista con Laura Ingraham, Trump ya había anticipado su intención de “bajar algunos aranceles” sobre productos como el café.
El cambio marca uno de los mayores ajustes económicos del segundo mandato de Trump, y refleja los esfuerzos de la Casa Blanca por responder a un electorado cada vez más preocupado por el costo de la vida.




