La representación puertorriqueña en las Finales de la NBA llegará por partida doble: el novato Carter Bryant Torres, de los Spurs de San Antonio, y el armador José Alvarado, de los Knicks de Nueva York. Sin embargo, a diferencia de Alvarado, Bryant no puede representar a Puerto Rico bajo las reglas actuales de la Federación Internacional de Baloncesto (FIBA).
Bryant, nieto del exdelantero Mike Torres y sobrino del exjugador de la Selección Nacional de voleibol Maurice Torres, fue seleccionado en la primera ronda del sorteo de la NBA de 2025 por los Spurs, con el decimocuarto turno. En su temporada de debut participó en 71 partidos, promediando 4.2 puntos y 2.5 rebotes por juego, con un 40.8% de efectividad en tiros de campo.
El presidente de la Federación de Baloncesto de Puerto Rico (FBPR), Yum Ramos, confirmó a El Nuevo Día que, aunque hubo conversaciones con el jugador, este no resulta elegible. “Tocamos base, pero lamentablemente no es elegible”, indicó Ramos. Explicó que el caso no se llevó formalmente ante FIBA porque Bryant “no cumple los requisitos por ser nieto”.
Las regulaciones de FIBA exigen que los atletas demuestren vínculos directos con el país al que representan, y la línea de descendencia válida se limita a hijos de ciudadanos. En otras palabras, ser nieto de un puertorriqueño no es suficiente. Además, FIBA considera otros criterios, como residencia en la isla o participación en clubes, ligas o programas escolares locales.
Bryant ha expresado en entrevistas su cariño por Puerto Rico y su familia boricua, e incluso ha visitado la isla en varias ocasiones, aunque esos lazos personales no son suficientes para lograr la elegibilidad deportiva.
Las nuevas reglas han complicado los casos de jugadores con ascendencia puertorriqueña nacidos en Estados Unidos, lo que representa un reto para el baloncesto boricua, históricamente alimentado por figuras de la diáspora.
Mientras tanto, los Spurs y los Knicks se enfrentarán en la final de la NBA. En el equipo neoyorquino, José Alvarado —quien sí cumple con los criterios FIBA por la ascendencia boricua de su madre— busca su primer anillo. Alvarado, que debutó en la liga con los Pelicans de Nueva Orleans y representó a Puerto Rico en los Juegos Olímpicos de París 2024, promedia en esta postemporada 22 minutos por juego, con 21 robos de balón y 32 asistencias.
El contraste entre ambos jugadores simboliza cómo la normativa internacional puede separar a atletas de sus raíces, incluso cuando el sentido de pertenencia va mucho más allá de los documentos oficiales.



