Mientras participaba en el diseño y construcción de un puente peatonal en la carretera PR-181, entre San Juan y Trujillo Alto, proyecto destinado a reducir los accidentes viales, José Sanabria Santiago confirmó que había elegido la profesión correcta. Su experiencia lo motivó a trabajar en el sector público, un ámbito que actualmente atraviesa grandes retos para reclutar y retener ingenieros.
La Autoridad de Carreteras y Transportación (ACT) maneja cientos de proyectos de infraestructura en todo Puerto Rico. Sin embargo, enfrenta un escenario laboral desafiante: la demanda de ingenieros es alta y el sector privado ofrece mejores salarios y beneficios, lo que dificulta la contratación de nuevo talento y la permanencia del personal existente.
Según la ACT, se mantienen abiertas múltiples convocatorias de empleo con el objetivo de atraer a profesionales jóvenes dispuestos a integrarse a los esfuerzos de reconstrucción y modernización de las carreteras. Aun así, la autoridad reconoce que el mercado está “caliente” y que la competencia por los ingenieros es cada vez más intensa.
El organismo continúa impulsando estrategias para fortalecer su equipo técnico, priorizando la formación de “sangre nueva” y ofreciendo oportunidades de desarrollo en proyectos que impactan directamente la seguridad y movilidad de los ciudadanos.




