Los responsables del campamento Mystic, en Texas, enfrentan una demanda presentada por las familias de cinco niñas y dos monitores que murieron el 4 de julio a causa de las devastadoras inundaciones que arrasaron la zona. Según el documento judicial, Camp Mystic no tomó las medidas necesarias para proteger a los campistas mientras se acercaba la crecida del río Guadalupe.
La demanda, presentada en un tribunal estatal de Austin, reclama más de un millón de dólares por daños y perjuicios, aunque sin precisar la cifra exacta. Las familias acusan al campamento de haber antepuesto los beneficios económicos a la seguridad, al mantener las cabañas en áreas propensas a inundaciones y no contar con un plan de evacuación pese a las normas estatales que lo exigen.
El texto legal sostiene que el personal ordenó a un jardinero evacuar equipo durante más de una hora, mientras instruía a las niñas y consejeros a permanecer en las cabañas más cercanas al río, incluso cuando el agua ya rodeaba la zona. Entre los demandados se incluyen Camp Mystic, entidades afiliadas y los herederos del propietario del campamento, Richard Eastland, quien también murió en la inundación.
Otra demanda similar fue presentada por la familia de Eloise Peck, también fallecida en el suceso. Ambas fueron radicadas en el condado de Travis.
En respuesta, el abogado del campamento, Jeff Ray, declaró que se solidarizan con las familias, pero sostuvo que la crecida fue “repentina e impredecible”, y que no existían sistemas de alerta eficaces en la zona.
La tragedia ocurrió antes del amanecer, cuando el agua subió de 4.2 a 9 metros en apenas una hora. En total, las inundaciones dejaron al menos 136 muertos en Texas. Ryan DeWitt, padre de una de las víctimas, dijo que la demanda busca “arrojar luz sobre lo ocurrido” y promover reformas de seguridad que eviten futuras tragedias.
Fundado en 1926, Camp Mystic planea reabrir el próximo verano, lo que ha desatado indignación entre las familias de las víctimas. El caso ha impulsado además la creación de nuevas leyes en Texas para reforzar los protocolos de seguridad en campamentos recreativos.




