Estados Unidos estaría cerca de cerrar un acuerdo con Irán que podría poner fin a la guerra, reabrir el estrecho de Ormuz y asegurar la entrega de la reserva de uranio altamente enriquecido de Teherán, según informaron funcionarios regionales a The Associated Press. Los detalles y plazos se definirían más adelante.
Aunque Irán no se ha comprometido públicamente a entregar su uranio —una exigencia clave del presidente estadounidense Donald Trump—, ambos países han mostrado avances en las conversaciones. Trump expresó que el acuerdo estaba “ampliamente negociado” tras mantener comunicación con Israel y otros aliados regionales. “Las negociaciones avanzan de manera ordenada y constructiva… el tiempo está de nuestro lado”, publicó el mandatario, destacando que la relación con Irán se ha vuelto “más profesional y productiva”.
La reapertura del estrecho aliviaría la crisis energética global provocada por los bombardeos de EE. UU. e Israel contra Irán el 28 de febrero, que causaron el cierre de esa vía marítima estratégica. El impacto en los precios del petróleo y gas ha golpeado la economía mundial. Analistas estiman que la estabilización podría tardar semanas o meses.
EE. UU. mantiene un bloqueo sobre los puertos iraníes, que según Trump continuará hasta que se firme y certifique el acuerdo. El secretario de Estado Marco Rubio aseguró durante una visita a India que hubo “progreso significativo, aunque no definitivo”, mientras el presidente iraní Masoud Pezeshkian reiteró que Irán “no busca un arma nuclear”. La embajada iraní en India defendió el derecho “inalienable” de su país a la tecnología nuclear.
El posible pacto contemplaría la entrega gradual del uranio enriquecido, según fuentes anónimas. Una parte sería diluida y otra enviada a un tercer país, posiblemente Rusia. Según el Organismo Internacional de Energía Atómica, Irán dispone de 440.9 kilogramos de uranio enriquecido a un 60%, nivel cercano al requerido para uso militar.
El acuerdo también prevé reabrir progresivamente el estrecho de Ormuz y permitir a Irán vender petróleo mediante exenciones a las sanciones, junto con la liberación de fondos congelados. Además, incluiría el fin de la guerra entre Israel y Hezbolá en Líbano.
Doce semanas después del ataque de EE. UU. e Israel que mató al líder supremo iraní y a altos funcionarios, un alto el fuego se mantiene desde el 7 de abril, con escasos enfrentamientos. La Unión Europea y el Reino Unido han respaldado los esfuerzos para alcanzar un entendimiento duradero.
El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu afirmó que él y Trump coincidieron en que “cualquier acuerdo final con Irán debe eliminar el peligro nuclear”, y que Washington ratificó el derecho de Israel a defenderse “en todos los frentes”. Mientras, su ministra de Ciencia, Gila Gamliel, señaló que el gobierno mantiene una postura de “esperar y ver”.
Los combates entre Israel y Hezbolá continúan en el sur de Líbano a pesar del alto el fuego mediado por EE. UU. Más de 3,000 personas han muerto en los recientes enfrentamientos, según el Ministerio de Salud libanés. Israel reporta 22 soldados, un contratista y dos civiles muertos.
El avance hacia un posible acuerdo es recibido con cautela internacional, pero ofrece un respiro ante la escalada bélica que ha marcado la región desde principios de año.




