A las 12:20 de la madrugada del 21 de mayo, agentes de la Unidad de Inteligencia y Arrestos de Bayamón de la Policía de Puerto Rico mantenían bajo observación una residencia en la urbanización Ciudad Jardín III, en Toa Alta. La operación, desarrollada con total confidencialidad, culminó con la detención del convicto Harold Borrero Borrero, conocido como “Wassa”, quien fue interceptado al salir de la vivienda hacia una Toyota Tacoma verde oscuro.
Una vez asegurada la escena, los agentes comenzaron el registro del lugar, donde encontraron numerosas evidencias. En la cocina, hallaron una bolsa con $268,000 en efectivo, cerca de 50 balas calibre nueve milímetros y 574 gramos de marihuana. En un dormitorio, se ocuparon seis paquetes tipo ladrillo con cocaína, con un peso de aproximadamente 7,100 gramos, y unos 1,200 frascos con crack.
Las autoridades también incautaron municiones calibre .40, un rifle Colt calibre .223 con 38 balas, cargadores de varios calibres, un chaleco antibalas y máscaras. En otro punto de la casa hallaron 29 balas calibre .45 ocultas dentro de una caja de cereal “Lucky Charms”, libros de contabilidad de drogas y $280 adicionales. Además, se ocupó un rifle estilo AR sin número de serie, considerado ilegal, con óptica y culata instalada.
En el pasillo se encontraron cajas con frascos de crack. El vehículo Ford Taurus con insignias del Departamento de Seguridad Pública (DSP) y otras evidencias fueron entregadas a la custodia de la Administración para el Control de Drogas (DEA).
El caso derivó en cargos federales contra Borrero Borrero por conspiración y posesión con intención de distribuir drogas, además de posesión ilegal de armas y municiones siendo convicto. Este compareció ante el magistrado federal Marcos E. López en el Tribunal federal, quien ordenó su detención temporal.
La audiencia para determinar si se le concede fianza o permanecerá detenido fue señalada para el 27 de mayo a la 1:30 p.m. en la sala 4 del Tribunal federal en Hato Rey. En la vista participaron el fiscal federal auxiliar José Contreras y la abogada de oficio Laura Soto. El acusado estuvo presente, bajo custodia y asistido por un intérprete.
El tribunal determinó que el acusado es un convicto previo por un delito punible con más de un año de cárcel. Fue informado de sus derechos y de las penas aplicables si es hallado culpable. A solicitud de la defensa, la declaración jurada del caso permanecerá bajo sello y solo accesible a las partes involucradas.




