Aibonito – El juicio por jurado contra Elvia Cabrera Rivera entró en su sexto día en el Tribunal de Aibonito, en medio de gran expectación por los nuevos testimonios que podrían aportar detalles sobre el asesinato de la joven Gabriela Nicole Pratts Rosario. Cabrera Rivera enfrenta cargos por asesinato en primer grado y violación a la Ley de Armas por los hechos ocurridos el 10 de agosto de 2025, cuando la menor de 16 años fue apuñalada mortalmente durante una trifulca en el desvío Roberto Colón.
La Fiscalía continúa la presentación de prueba ante el juez Luis S. Barreto Altieri, mientras el jurado —compuesto por ocho mujeres y cuatro hombres, además de seis suplentes— evalúa las declaraciones y evidencias. Hasta ahora han testificado seis personas, entre ellas cuatro agentes de la Policía y dos civiles, con énfasis en la documentación de la escena del crimen y la recopilación de material audiovisual.
Entre los testimonios clave se destaca el de la agente Glenda Vázquez Vázquez, de la División de Servicios Técnicos, quien documentó el área del crimen, el hospital y un allanamiento posterior. Durante su comparecencia se discutieron las heridas de la víctima y una cortadura en la mano de Anthonieska Avilés Cabrera, hija de la acusada, también imputada en el caso. La defensa cuestionó el manejo de la evidencia y la preparación técnica de la agente.
Otro momento tenso se produjo con la declaración de Dylan Yadiel Berríos Suárez, amigo de la víctima, cuyo testimonio resultó breve e inconsistente. En paralelo, familiares de Pratts Rosario siguieron el proceso desde el tribunal, reiterando su reclamo de justicia.
El Ministerio Público sostiene que Cabrera Rivera y su hija actuaron en concierto para asesinar a la adolescente. Según la fiscal Myriam Nieves Vera, Cabrera entregó a su hija un arma blanca con la que Pratts Rosario fue apuñalada en once ocasiones, una de ellas mortal al corazón. La teoría de la defensa, en cambio, apunta a inconsistencias en los testimonios y cuestiona la cadena de custodia de la evidencia.
Entre los testigos, el agente Alfredo Fortier Soto relató que llegó al Hospital Menonita poco después de la medianoche, donde la doctora Carla Mercado le confirmó el deceso de la menor. El patólogo Javier Gustavo Serrano indicó en su autopsia que la víctima tenía once heridas. Otro joven, Chrisangel González Rodríguez, de 16 años, herido durante los hechos, señaló a Anthonieska como la agresora y aseguró que Gabriela defendía a su hermana cuando fue atacada.
El caso, que ha generado gran seguimiento público, continúa con el desfile de testigos. El tribunal autorizó su transmisión electrónica luego de la aprobación del Tribunal Supremo de Puerto Rico.




