La demócrata Jasmine Clark obtuvo la nominación de su partido para representar al 13.º distrito congresional de Georgia, tras el fallecimiento del congresista David Scott en abril, mientras buscaba la reelección. Clark, diputada estatal, microbióloga y profesora en la Universidad de Emory, prometió priorizar la ciencia en su labor en el Congreso.
Su campaña recibió un impulso económico de más de dos millones de dólares provenientes de grupos vinculados a las criptomonedas, aunque aclaró que no solicitó dicho apoyo. Superó en la contienda a varios aspirantes demócratas, entre ellos Everton Blair, Emanuel Jones y Heavenly Kimes. Se espera que sea la favorita para ganar el escaño en enero, frente al republicano Jonathan Chávez, quien no enfrenta oposición.
En paralelo, el representante Mike Collins avanzó a la segunda vuelta republicana para el Senado federal. Aliado del presidente Donald Trump, Collins ha centrado su mensaje en políticas de inmigración. Mientras tanto, los republicanos buscan quién enfrentará al senador demócrata Jon Ossoff, que consiguió sin oposición su nominación para un segundo mandato. Ossoff, el primer senador judío de Georgia, es el único demócrata que se presenta a la reelección en un estado que Trump ganó en 2024.
Las primarias también marcaron movimientos clave para la gobernación. El vicegobernador Burt Jones y el empresario Rick Jackson avanzaron a una segunda vuelta tras una contienda millonaria. Jones, respaldado por Trump, agradeció el apoyo del presidente y destacó su historial conservador. Jackson, por su parte, se presentó como un outsider dispuesto a desafiar al sistema político tradicional.
Del lado demócrata, Keisha Lance Bottoms, exalcaldesa de Atlanta y única mujer negra en la contienda, recibió el respaldo del presidente Joe Biden y busca evitar una segunda vuelta frente a Geoff Duncan, Jason Esteves y Mike Thurmond.
En otras disputas legislativas, la muerte de Scott alteró una campaña que se había centrado en su edad y presencia en el Congreso. El 28 de julio se celebrarán elecciones especiales para completar su mandato. Además, en diversas zonas del estado hubo relevos políticos con figuras como Rob Adkerson, Houston Gaines y Andrew Clyde obteniendo victorias clave.
Finalmente, las elecciones judiciales en Georgia atrajeron la atención por un inusual reto demócrata al Tribunal Supremo estatal. Miracle Rankin compite contra el magistrado Charlie Bethel, mientras la jueza Sarah Hawkins Warren revalidó su puesto frente a la exsenadora Jen Jordan. La Comisión Estatal de Cualificaciones Judiciales señaló que Rankin y Jordan infringieron normas éticas al respaldarse mutuamente y emitir declaraciones a favor del derecho al aborto, lo que desató críticas del Partido Demócrata local.




