Cuatro aviadores de la Marina de Estados Unidos lograron eyectarse a tiempo y salvar sus vidas después de que dos aviones EA-18G Growler chocaran el domingo durante una demostración aérea en la Base de la Fuerza Aérea de Mountain Home, en Idaho, informaron las autoridades.
La comandante Amelia Umayam, portavoz de las Fuerzas Aéreas Navales de la Flota del Pacífico, explicó que las aeronaves pertenecían al Escuadrón de Ataque Electrónico 129, con base en Whidbey Island, Washington. Según indicó, los tripulantes de ambas naves resultaron ilesos y el incidente está bajo investigación.
Funcionarios de la base confirmaron que los cuatro se encuentran en condición estable y que ninguna persona en tierra resultó herida. “Todos están a salvo y creo que eso es lo más importante”, expresó Kim Sykes, directora de marketing de Silver Wings of Idaho, organización que colaboró en el evento.
La base fue cerrada tras el impacto y el resto del espectáculo, conocido como Gunfighter Skies, fue cancelado. Testigos compartieron videos en los que se observan cuatro paracaídas desplegándose mientras las aeronaves caen envueltas en llamas. Los aparatos se estrellaron a unos 80 kilómetros al sur de Boise.
El modelo EA-18G Growler es una variante del F/A-18 Super Hornet, equipado con avanzados sistemas de guerra electrónica. Shane Ogden, uno de los espectadores, grabó el momento del choque y describió cómo los aviones giraron juntos antes de estallar contra el suelo. “Pensé que se iban a separar y seguí grabando cuando ocurrió”, relató.
El Servicio Meteorológico Nacional informó que en el momento del accidente las condiciones eran de buena visibilidad, aunque con ráfagas de viento de hasta 47 km/h.
Expertos en seguridad aeronáutica consideraron inusual que las dos tripulaciones lograran eyectarse. Jeff Guzzetti, especialista en seguridad aéreo, explicó que la forma en que los aviones permanecieron unidos tras el choque pudo haber facilitado su escape. “Es realmente impactante. Tal vez eso les salvó la vida”, señaló. Agregó que, por la forma del accidente, parece tratarse de un error de pilotaje y no de una falla mecánica.
John Cox, director general de Safety Operating Systems, destacó que los pilotos de espectáculos aéreos son altamente experimentados, pero trabajan con un margen de error mínimo. “Volar en un espectáculo es exigente y con poca tolerancia. Me alegra que todos salieran con vida”, dijo.
El evento Gunfighter Skies se celebraba por primera vez desde 2018, cuando un piloto de ala delta falleció en un accidente. La industria de los espectáculos aéreos ha fortalecido sus medidas de seguridad en las últimas décadas: de 1991 a 2006 el promedio de muertes era de 3.8 al año, y desde 2017 se redujo a 1.1. Ningún espectador ha muerto en uno de estos eventos en Estados Unidos desde 1952, según el Consejo Internacional de Espectáculos Aéreos.
Las autoridades informaron que la Marina encabezará la investigación, la cual podría avanzar con rapidez, ya que los cuatro tripulantes sobrevivieron y podrán aportar sus testimonios sobre cómo ocurrió la colisión.




