Bunia, Congo — Un nuevo brote de ébola en la provincia oriental de Ituri ha causado al menos 87 muertes, según reportaron los Centros Africanos para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). La entidad alertó de una “transmisión comunitaria activa”, mientras se intensifican las pruebas y el rastreo de contactos para frenar la propagación.
Periodistas de Associated Press en Bunia recogieron testimonios de residentes alarmados por los constantes entierros. “Todos los días muere gente… En un solo día, enterramos a dos, tres o incluso más personas”, dijo Jean Marc Asimwe. “A estas alturas, no sabemos realmente de qué tipo de enfermedad se trata”.
El ébola se transmite mediante fluidos corporales y provoca una enfermedad rara pero gravemente letal. El último informe de las autoridades congoleñas reveló 336 casos sospechosos y 13 confirmados, con cuatro fallecimientos entre estos últimos. Los primeros contagios se detectaron en Mongwalu, un área minera, y luego se trasladaron a Rwampara y Bunia, explicó el Dr. Jean Kaseya, Director General del Africa CDC.
De las 87 víctimas, 57 corresponden a Mongwalu, 27 a Rwampara y tres a Bunia. El ministro de Sanidad, Samuel-Roger Kamba, confirmó la presencia de la variante Bundibugyo del virus, una cepa menos común. Este es el decimoséptimo brote del ébola en el Congo desde 1976. El caso inicial habría sido una enfermera fallecida en un hospital de Bunia el 24 de abril.
La inseguridad en Ituri, marcada por ataques de grupos respaldados por el Estado Islámico, dificulta el control y la vigilancia. A pesar de los retos logísticos, el Congo intenta movilizar personal y suministros hacia las zonas afectadas, ubicadas a unos 1,000 kilómetros de Kinshasa.
Uganda confirmó un caso “importado” del Congo, correspondiente a una persona que murió en el Hospital Musulmán de Kibuli, en Kampala, el 14 de mayo. El cuerpo fue devuelto al Congo, sin que se hayan detectado nuevos contagios locales. Los CDC africanos advierten del riesgo de expansión hacia Uganda y Sudán del Sur. Kenia, por su parte, reforzó la vigilancia fronteriza y clasificó el riesgo de importación como “moderado”.
Según el Ministerio de Sanidad, de las 13 muestras analizadas hasta ahora, ocho dieron positivo para la cepa Bundibugyo. En Bunia, la vida continúa casi con normalidad, aunque la población pide al gobierno reforzar la respuesta sanitaria. “Espero que este brote se contenga pronto”, expresó Adeline Awekonimungu.
El Congo, con experiencia en anteriores emergencias de ébola, enfrenta nuevamente el reto de controlar un virus que ya ha cobrado la vida de decenas de personas y amenaza con cruzar sus fronteras.




