Un gran jurado federal emitió cargos por explotación infantil, en casos separados, contra dos hombres en Toa Baja y Caguas, informó la Fiscalía federal mediante un comunicado de prensa.
Uno de los acusados es Alen Meléndez Santiago, de 25 años y residente de Toa Baja, quien enfrenta tres cargos por explotación sexual infantil. Según el pliego acusatorio, “indujo, sedujo y coaccionó a una menor de 14 años a participar en actos sexualmente explícitos para producir pornografía infantil”. Meléndez Santiago enfrenta un cargo por producción de pornografía infantil, otro por coacción y seducción de una menor, y un cargo adicional por posesión de material pornográfico infantil.
En un caso aparte, el gran jurado acusó a Edwin Méndez Pérez, de 50 años y residente de Caguas, de coacción e incitación a un menor, explotación sexual infantil y recepción de material de explotación infantil. El documento judicial sostiene que “empleó, utilizó, persuadió, indujo, sedujo y coaccionó a una menor, de entre 11 y 15 años, para que participara en conductas sexualmente explícitas con el propósito de producir representaciones visuales de dicha conducta”.
La acusación añade que “la representación visual fue producida y transmitida utilizando materiales que han sido enviados por correo y transportados afectando el comercio interestatal y extranjero, o intentó hacerlo”. Según la Fiscalía federal, Méndez Pérez produjo y recibió dicho material.
Si ambos acusados son convictos en todos los cargos, podrían enfrentar una sentencia máxima de cadena perpetua.
“El procesamiento de quienes explotan sexualmente a menores seguirá siendo una prioridad”, afirmó Stephen Muldrow, director de la Fiscalía federal en Puerto Rico.
Las investigaciones estuvieron a cargo de la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI, por sus siglas en inglés).
“Los depredadores de menores suelen disfrazar el abuso como un ‘juego divertido’ para ganar la confianza de los niños, pero no tiene nada de inofensivo”, expresó Yariel Ramos, agente especial interino a cargo de HSI en San Juan. Agregó que se trata de “un comportamiento depredador, deliberado y calculado, que busca explotar la confianza y manipular la inocencia de las víctimas. Esto no lo permitiremos”.




