Washington — El Departamento de Justicia (DOJ, en inglés) acusó al doctor David Morens, exasesor principal del entonces director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID), Anthony Fauci, de conspirar para ocultar comunicaciones relacionadas con investigaciones sobre el COVID-19 en plena pandemia.
Según la acusación, Morens, de 78 años, habría utilizado su cuenta personal de correo electrónico para evitar las leyes federales sobre registros públicos mientras trabajaba en los Institutos Nacionales de Salud. El DOJ sostiene que destruyó o alteró mensajes sobre subvenciones vinculadas a investigaciones del COVID-19, incluyendo una que buscaba reactivar un proyecto sobre coronavirus considerado controvertido.
“El caso representa un profundo abuso de confianza en un momento crítico para el país”, expresó el fiscal general interino Todd Blanche en un comunicado. Añadió que los funcionarios públicos deben servir al interés general con transparencia, no perseguir “agendas personales o ideológicas”.
La acusación contra Morens incluye cargos por conspiración contra Estados Unidos, destrucción y ocultación de registros federales y complicidad. De ser hallado culpable, podría enfrentar varias décadas en prisión. Su abogado rechazó hacer comentarios.
El caso revive acusaciones de sectores republicanos que sospechan que el gobierno federal ocultó información relevante sobre el origen del COVID-19. No obstante, investigaciones de inteligencia estadounidenses publicadas en 2023 señalaron que no existen pruebas concluyentes que confirmen si el virus se originó en un accidente de laboratorio o mediante transmisión animal.
Blanche también indicó que las acciones de Morens formaban parte de un intento por “suprimir teorías alternativas” sobre los orígenes del virus. Además, el DOJ mencionó que el acusado habría mantenido una relación impropia con un colaborador, aceptando un regalo y discutiendo detalles de estudios sobre COVID-19 con posibles publicaciones en una revista médica de prestigio.




