El presidente Donald Trump y sus principales aliados republicanos y cristianos participan esta semana en un maratón de lectura de la Biblia, parte del evento America 250, cuyo lema insta a “volver a los cimientos espirituales que han dado forma a nuestro país”.
El acto, llamado “America Reads the Bible”, se transmite desde el Museo de la Biblia en Washington y otros puntos, con decenas de figuras públicas leyendo pasajes bíblicos en voz alta. Está programado que Trump aparezca en video desde el Despacho Oval leyendo un fragmento que convoca al arrepentimiento y la renovación espiritual nacional.
Trump afirmó en un comunicado que “la Biblia está indeleblemente entretejida en nuestra identidad nacional y forma de vida”, citando al líder puritano John Winthrop como inspiración moral. Entre los participantes figuran el secretario de Defensa Pete Hegseth, el secretario de Estado Marco Rubio, el presidente de la Cámara de Representantes Mike Johnson y otros congresistas republicanos, además de los evangelistas Franklin Graham, Jack Graham y la pastora Paula White-Cain.
Críticos del evento sostienen que el encuentro tiene un sesgo partidista y busca vincular el aniversario número 250 de Estados Unidos con una visión nacionalista cristiana. El autor Brian Kaylor calificó la cita como “un esfuerzo de la derecha MAGA, nacionalista cristiana”, mientras que el historiador Jemar Tisby señaló que “no se puede citar la Biblia mientras se justifica la violencia, la guerra y la exclusión”.
Bunni Pounds, fundadora de la organización sin fines de lucro Christians Engaged, organizadora del maratón, explicó que se invitó también a líderes demócratas y de congregaciones progresistas, pero que estos declinaron participar. Según Pounds, “la fe sin obras está muerta” y el objetivo del evento es inspirar acción espiritual y compromiso cívico.
El maratón incluye la lectura completa de los 66 libros de la Biblia protestante, desde los pasajes más conocidos hasta los menos citados. También se integraron algunas figuras católicas, como el presidente de CatholicVote, grupo que respaldó a Trump en 2024.
En su participación, Trump leerá el séptimo capítulo de 2 Crónicas, que relata la dedicación del templo del rey Salomón y habla sobre el perdón divino tras el arrepentimiento del pueblo. Este pasaje ha sido invocado frecuentemente en actos conservadores, incluyendo convenciones republicanas.
El evento ocurre poco después de que Trump enfrentara críticas de sus seguidores evangélicos por publicar en redes un meme que lo mostraba como un sanador similar a Jesús, imagen que luego retiró. También sigue a su enfrentamiento con el Papa León XIV en torno a la guerra de Irán.
El maratón antecede al “Jubileo Nacional de Oración, Alabanza y Acción de Gracias”, previsto para el 17 de mayo en el National Mall, cierre de la iniciativa “America Prays”, impulsada por Trump y America 250, centrada en pedir oraciones por el país y reafirmar su carácter de nación “bajo Dios”.




