Un juez federal restringió este jueves el proyecto del salón de baile que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, busca construir en la Casa Blanca. La decisión limita la obra a construcciones subterráneas, algo que el mandatario calificó como una “burla al sistema judicial”.
El juez Richard León explicó que únicamente se consideran necesarias para la seguridad las estructuras subterráneas como búnkeres, refugios antibombas, instalaciones militares y centros médicos, según una comunicación dirigida a un tribunal superior.
Hace un mes, el magistrado había ordenado detener la construcción, salvo en casos en que las obras fueran “necesarias para garantizar la seguridad” de la Casa Blanca y del presidente. Esto impide avanzar con el proyecto de un salón de baile valorado en unos 400 millones de dólares, que Trump pretendía inaugurar como parte de la conmemoración de los 250 años de independencia del país.
A través de su cuenta en Truth Social, Trump reaccionó con dureza: “la actuación de este juez, de marcado carácter político, así como su ilegal extralimitación de funciones, se han salido de control y están generando un enorme perjuicio a Estados Unidos”.
El mandatario ha convertido el salón de baile en uno de los símbolos de su administración y lo presenta como un legado personal. Sostiene que la Casa Blanca “no cuenta con un Salón de Baile (¡sin dinero de los contribuyentes!), algo que los presidentes han deseado y anhelado desesperadamente durante más de 150 años”.
En 2025, Trump obtuvo 400 millones de dólares en donaciones de empresarios cercanos a su partido para financiar el proyecto y comenzó la demolición del ala este de la residencia presidencial en octubre, pese a las críticas de la oposición por no haber gestionado las autorizaciones necesarias antes de iniciar las obras.




