Islamabad – Diplomáticos de varios países trabajan a través de canales secretos para concretar una segunda ronda de conversaciones entre Estados Unidos e Irán, luego de que Washington impusiera un bloqueo a los puertos iraníes y Teherán amenazara con responder militarmente.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó al diario New York Post que la reunión podría celebrarse “en los próximos dos días” y nuevamente tendría como sede Islamabad, capital de Pakistán. El Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, dijo que es “muy probable” que las conversaciones se reanuden, tras dialogar con el viceprimer ministro pakistaní, Ishaq Dar.
Mientras tanto, en Washington, las primeras conversaciones directas en décadas entre los embajadores de Israel y Líbano concluyeron de forma “productiva”, según el Departamento de Estado estadounidense. El embajador israelí, Yechiel Leiter, afirmó que ambos países comparten el objetivo de “liberar Líbano” del grupo Hezbolá, mientras su contraparte libanesa, Nada Hamadeh Moawad, pidió un alto el fuego para detener la guerra que ha desplazado a más de un millón de personas.
El fin de semana anterior se celebró en Pakistán una primera ronda de diálogo entre Estados Unidos e Irán, sin lograr un acuerdo definitivo. La Casa Blanca señaló que las ambiciones nucleares de Irán siguen siendo el punto más conflictivo. El vicepresidente estadounidense, JD Vance, reiteró que Trump busca un “gran acuerdo” en el que Irán cambie su programa nuclear por beneficios económicos.
La guerra, que ya se extiende por siete semanas, ha provocado la muerte de más de 3,000 personas en Irán, 2,100 en Líbano y 23 en Israel, además de trece militares estadounidenses. Los combates han paralizado el comercio marítimo y sacudido la economía mundial.
En el frente marítimo, el bloqueo estadounidense pretende frenar las exportaciones petroleras de Teherán. El Mando Central de Estados Unidos reportó que ningún barco logró superar el bloqueo en las primeras 24 horas. Seis buques mercantes fueron obligados a retornar a puertos iraníes. El petrolero Rich Starry, vinculado al comercio energético con China, fue incluido por el Tesoro estadounidense en su lista de buques asociados a Irán.
El presidente chino, Xi Jinping, criticó indirectamente a Trump al pedir “oponerse al retroceso del mundo a la ley de la selva” y defender el multilateralismo. Los precios del petróleo han alcanzado niveles récord debido al cierre parcial del estrecho de Ormuz, por donde pasa una quinta parte del crudo mundial. Trump advirtió que destruirá cualquier buque militar iraní que intente desafiar el bloqueo.
El presidente francés, Emmanuel Macron, y el primer ministro británico, Keir Starmer, anunciarán el viernes una conferencia internacional para coordinar escoltas navales de buques comerciales.
En paralelo, los contactos entre Israel y Líbano continuaron en Washington, sin avances concretos. El Secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, moderó el diálogo que busca reducir la tensión en medio de los bombardeos. Israel mantiene su ofensiva terrestre y aérea en Líbano, aunque ha detenido los ataques en Beirut desde el 8 de abril tras un bombardeo que dejó más de 350 muertos.
Las autoridades libanesas abogan por un cese al fuego, mientras Israel condiciona cualquier acuerdo al desarme de Hezbolá. El grupo militante aseguró que no aceptará los términos de negociación propuestos.




