Orlando, Florida — Los apellidos más comunes en Estados Unidos no cambiaron mucho respecto a la década anterior, pero los apellidos asiáticos registraron el mayor crecimiento a comienzos de esta década, informó la Oficina del Censo.
Según el recuento del Censo 2020, “Smith”, “Johnson”, “Williams”, “Brown” y “Jones” se mantuvieron como los cinco apellidos más frecuentes, al igual que en 2010. Sin embargo, los que más aumentaron en número fueron los de origen asiático, encabezados por “Zhang”, “Liu” y “Wang”.
Completando la lista de los diez apellidos más comunes en 2020 figuraron “García”, “Miller”, “Rodríguez”, “Davis” y “Martínez”. El único cambio respecto a la década anterior fue que “Rodríguez” superó a “Davis” en el octavo puesto.
La Oficina del Censo compila los apellidos más frecuentes en cada relevamiento decenal desde 1990. El Censo 2020 fue el primero desde ese año en incluir también información sobre nombres de pila. No obstante, la Administración del Seguro Social continúa publicando anualmente el listado de los nombres más populares para bebés.
De acuerdo con el último recuento, los nombres masculinos más comunes en el país eran “Michael”, “John”, “James”, “David” y “Robert”, mientras que entre las mujeres predominaban “Mary”, “Maria”, “Jennifer”, “Elizabeth” y “Patricia”.
En comparación, en 1990 los nombres más populares eran muy similares: entre los hombres destacaban “James”, “John”, “Robert”, “Michael” y “William”; y entre las mujeres, “Mary”, “Patricia”, “Linda”, “Barbara” y “Elizabeth”.
A diferencia del conteo del Seguro Social, el de la Oficina del Censo incluye a toda la población, no solo a los recién nacidos.
“El tipo de nombres que las personas eligen depende de lo que ven a su alrededor; la cultura y la influencia social tienen un papel importante”, explicó Jonah Berger, profesor de marketing de la Universidad de Pensilvania. “Estar constantemente expuestos a nombres puede influir en cuáles nos gustan y cuáles evitamos”, añadió.
La diversidad reflejada en estos datos del Censo evidencia cómo el crecimiento de comunidades inmigrantes, particularmente asiáticas y latinas, continúa transformando la composición cultural de Estados Unidos.




