Ciudad del Vaticano — Inapropiado, ridículo, absurdo. Así describieron varios visitantes del Vaticano las recientes críticas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al papa León XIV, luego de que el Pontífice hiciera un llamado a moderar la retórica bélica.
El inusual choque entre el presidente estadounidense y el papa nacido en Estados Unidos ha causado revuelo mundial. Trump calificó al Papa de “débil” y lo acusó de ser “cautivo de la izquierda radical” en publicaciones en redes sociales, después de que León XIV considerara “verdaderamente inaceptables” las amenazas de Trump hacia Irán.
Durante la visita del Papa a África, varios turistas en el Vaticano expresaron su respaldo al Pontífice. “Es ridículo, porque si el Papa no habla de paz y no se preocupa por todos los pueblos del mundo, no es el Papa”, opinó Joerg Soler, visitante suizo. La francesa Mariella Acciaioli afirmó: “Es completamente inapropiado. Tenemos que movilizarnos todos, especialmente nuestros dirigentes, para frenar este comportamiento que está sobrepasando todos los límites”.
El estadounidense Paul Sarauskas calificó la reacción del presidente como “absurda” y añadió: “Necesita mantener su nariz fuera de la religión. El Papa solo quiere hacer cosas buenas, hablar de paz y ayudar a otros, mientras la administración actual divide a la gente con discursos de odio y de guerra”.
El periodista italiano Massimo Franco, autor del libro “Papas, dólares y guerras”, opinó que Trump “esperaba claramente que el papa estadounidense fuera servil hacia Estados Unidos”, y subrayó que “un Papa debe responder a una comunidad más amplia”. Según Franco, al advertir sobre los riesgos de las políticas de Trump, León XIV “también está ayudando a Estados Unidos a encontrar el camino correcto”.
Por su parte, el reverendo Antonio Spadaro, teólogo jesuita y subsecretario del Dicasterio para la Cultura y la Educación del Vaticano, afirmó que la ira de Trump “contra una voz moral” demuestra que “el presidente es impotente”.




