Michigan volvió a lo más alto del baloncesto colegial estadounidense tras 37 años, al imponerse 69-63 a un combativo UConn en la final nacional celebrada el lunes. Los Wolverines, conocidos por su ofensiva potente, solo lograron dos triples en todo el partido, pero compensaron su falta de puntería con intensidad defensiva y carácter.
Elliot Cadeau lideró la ofensiva de Michigan con 19 puntos, incluyendo el primer triple del equipo tras más de siete minutos del segundo tiempo. El novato Trey McKenney sumó el segundo con menos de dos minutos por jugar, abriendo una ventaja decisiva de nueve puntos. A partir de ahí, UConn tuvo oportunidades para acercarse, pero falló tiros libres clave y su ofensiva se vio limitada por la sólida defensa de Michigan.
McKenney aseguró el triunfo desde la línea de tiros libres, dejando a los Wolverines con una efectividad de 25 de 28 en la noche. Con esta victoria, el conjunto de Ann Arbor completó una campaña de 37 triunfos y tres derrotas, y celebró su segundo título nacional, el primero desde 1989.
El equipo tuvo que batallar en cada posesión. Falló sus primeros 11 lanzamientos de tres puntos y cerró con 2 de 15, pero resistió gracias al esfuerzo colectivo y el liderazgo de Yaxel Lendeborg, el boricua de padres dominicanos que, pese a una lesión en la rodilla y el pie, aportó 13 puntos. Lendeborg, transferido de UAB y figura destacada durante la temporada, fue clave en el esquema defensivo de los Wolverines.
UConn, dirigido por Dan Hurley, buscaba convertirse en el primer programa en ganar tres campeonatos en cuatro años desde la era dorada de UCLA con John Wooden, pero su ofensiva colapsó. El equipo lanzó apenas para un 30.9% de campo y falló sus primeros 11 intentos de triple en la segunda mitad. Braylon Mullins, héroe del triunfo sobre Duke en el Final Four, cerró con 4 de 17 en tiros, aunque mantuvo con vida a los Huskies con un par de canastos en los minutos finales.
Los Wolverines, que habían superado los 90 puntos en cinco victorias consecutivas durante el torneo, no alcanzaron esa cifra en la final, pero este triunfo fue el más valioso: el que los consagró campeones nacionales, algo que ni los legendarios Fab Five lograron.
Nacido en Puerto Rico y criado entre Ohio y Nueva Jersey, Lendeborg ha expresado su intención de representar internacionalmente a República Dominicana, país de sus padres. Actualmente milita como reserva de los Piratas de Quebradillas en el Baloncesto Superior Nacional (BSN).




