El portaaviones estadounidense USS Nimitz y el destructor USS Gridley llegaron a aguas panameñas como parte de los ejercicios de cooperación marítima multinacional “Mares del Sur 2026”.
El USS Nimitz, considerado uno de los buques de guerra más grandes del mundo, atracó en el Golfo de Panamá, mientras que el USS Gridley, equipado con sistemas avanzados de radar y defensa, ancló en un puerto de Ciudad de Panamá.
Se trata de la primera visita en más de 50 años de un portaaviones estadounidense a la entrada del Canal de Panamá. La embajada de Estados Unidos en Panamá destacó en un comunicado que esta visita demuestra “la solidez de la relación bilateral” y la importancia que Washington otorga a sus lazos con el país centroamericano.
Los ejercicios “Mares del Sur 2026” reúnen a fuerzas marítimas de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Perú, México, El Salvador, Guatemala y Uruguay. Las maniobras incluyen operaciones conjuntas, intercambios de expertos y visitas portuarias a Brasil, Chile y Jamaica.
Debido a su tamaño, el USS Nimitz no tiene previsto cruzar el Canal de Panamá, ya que sus dimensiones superan las de las esclusas de la vía interoceánica.
Durante la visita, el embajador de Estados Unidos en Panamá, Kevin Marino Cabrera, resaltó que el canal, una ruta vital para el comercio mundial, enfrenta amenazas del narcotráfico y el crimen organizado. “Su seguridad es una responsabilidad que asumimos juntos”, afirmó, al referirse a los esfuerzos compartidos de información y operaciones conjuntas.
Por su parte, el ministro de Seguridad panameño, Frank Abrego, aseguró que estos ejercicios “no comprometen en nada en particular” al país.
Carlos Sardiello, comandante de las Fuerzas Navales del Comando Sur de Estados Unidos-Cuarta Flota, subrayó que el despliegue “ofrece una oportunidad única para mejorar la interoperabilidad y aumentar la capacidad operativa” con las fuerzas de la región. Los buques permanecerán en aguas panameñas hasta el 2 de abril.




