Aunque la orden ejecutiva que otorgaba la Semana Santa libre a los empleados públicos permanece vigente, diversas instrumentalidades del gobierno continuaron sus operaciones. Aquellos trabajadores que no quisieron cargar los días a su licencia de vacaciones pudieron asistir a sus labores, confirmaron dirigentes sindicales.
Luego del anuncio de la gobernadora Jenniffer González, varias uniones solicitaron aclarar que acogerse a los días libres era voluntario, ya que la OE 2026-014 no lo especificaba. González aclaró que la decisión era opcional para todos los servidores públicos.
“En la Junta de Planificación y el Departamento de la Vivienda, por ejemplo, decretaron que se trabajará lunes, martes y miércoles, mientras que el jueves, si alguien desea cargarlo a vacaciones, puede hacerlo libremente”, explicó Emilio Nieves Torres, presidente de la Central Puertorriqueña de Trabajadores (CPT), que agrupa a más de 9,000 empleados públicos.
Cada agencia determinó su forma de implementación, con combinaciones de labores presenciales y remotas. Nieves Torres recalcó que el derecho a vacaciones pertenece a los trabajadores: “Hay empleados que sí van a cargar el jueves a vacaciones, pero no los cuatro días”.
Los gremios objetaron la medida, recordando que desde 2017 los días de vacaciones en el gobierno se redujeron de 30 a 15, y que en enero ya se habían concedido otros dos días libres con cargo a esa licencia. Además, González debió aclarar que las agencias de servicios esenciales, como las escuelas, no podían suspender operaciones.
Wilkin López, representante internacional de la United Auto Workers (UAW), señaló que el año pasado, con una orden similar, algunas agencias cerraron y se impuso como obligatorio tomar los días libres. “Nuestro reclamo es que sean claros y transparentes al dar instrucciones, porque si lo dejan a discreción de los jefes de agencia, habrá distintas interpretaciones”, enfatizó. Añadió que las vacaciones pertenecen al empleado y deben usarse según su conveniencia.
Nieves Torres calificó la medida de la gobernadora como “totalmente equivocada”. Según dijo, lo anunciado inicialmente fueron cuatro días libres con cargo a vacaciones, pero las objeciones sindicales lograron modificar la política. “Gracias a eso, en el gobierno en general se está trabajando”, concluyó.




