El alcalde de Cataño, Julio Alicea Vasallo, desmintió este sábado a la senadora Roxanna Soto Aguilú, quien había asegurado que el ejecutivo municipal respaldaba su propuesta para transferir al Municipio de Cataño el barrio Palo Seco, que actualmente pertenece a Toa Baja.
Alicea Vasallo calificó la idea como “descabellada e inaceptable” y aclaró que una decisión de tal magnitud “debe ser consultada con el alcalde de Toa Baja y con los residentes”. “Desde el primer momento fui claro en que el traspaso de una comunidad completa de un municipio a otro tenía que ser dialogado con su alcalde. Pretender lo contrario es faltar a la verdad”, expresó en declaraciones escritas.
La senadora del Partido Nuevo Progresista había afirmado el viernes que se reunió en marzo con el alcalde y que este había mostrado apoyo a la medida. Sin embargo, Alicea Vasallo recalcó que el proceso correcto “siempre será el diálogo entre las partes y, sobre todo, con la gente. No se puede imponer una decisión desde un escritorio sin escuchar a quienes viven en la comunidad”.
El alcalde de Cataño coincidió con su homólogo de Toa Baja, Bernardo “Betito” Márquez, quien criticó que la Resolución Conjunta del Senado 162 promueve “transferir esta comunidad a otra jurisdicción sin consentimiento o sin un proceso participativo robusto”. Según Alicea Vasallo, compartió el contenido de la medida con Márquez tan pronto la recibió, como parte de un ejercicio de transparencia y respeto institucional.
Asimismo, cuestionó las verdaderas motivaciones detrás de la propuesta de Soto Aguilú. “Resulta inexplicable que se impulse una medida que nadie ha solicitado, que no ha sido consultada con los líderes electos directamente involucrados y que genera incertidumbre innecesaria en la comunidad”, sostuvo.
La resolución legislativa plantea que la transferencia busca compensar la pérdida poblacional que enfrentaría Cataño ante la reubicación de 187 familias —unas 480 personas— de la comunidad Juana Matos a un terreno en Toa Baja. Soto Aguilú argumentó que mover el barrio Palo Seco, con unos 250 habitantes según estimaciones recientes, permitiría equilibrar las cifras poblacionales y facilitar la administración de servicios.
El alcalde de Cataño reiteró que una decisión de ese tipo debe contar con la participación activa de las comunidades afectadas antes de cualquier cambio en los límites municipales.




