Una investigación conjunta entre la Agencia Federal Antidrogas (DEA) y la Policía de Puerto Rico salió a la luz tras el arresto de Carlos Zalduondo Díaz, un convicto detenido en Comerío el pasado 22 de octubre. El operativo fue autorizado por un magistrado federal a partir de una denuncia presentada por la DEA.
Según documentos del caso, desde el 7 de octubre de 2025 la División del Caribe de la DEA y las autoridades locales investigan una organización presuntamente dedicada al tráfico de drogas en la isla. Un día después, la pesquisa se enfocó en Zalduondo Díaz.
Entre el 17 y el 21 de octubre, agentes encubiertos realizaron vigilancias confidenciales donde observaron al sospechoso portando un arma de fuego y sustancias controladas en los alrededores de su residencia. Con esa información, obtuvieron una orden de allanamiento para la propiedad en Comerío.
Durante el registro, se hallaron marihuana, cocaína, paquetes con dinero en efectivo y un cheque por 8,500 dólares. Un perro adiestrado localizó además un arma dentro de un vehículo KIA Seltos del 2024. El arma, una pistola Glock modelo 19x, había sido modificada ilegalmente para disparar de manera automática. Los agentes también incautaron municiones.
El informe federal señala que Zalduondo Díaz conocía su condición de convicto por un delito que conllevaba más de un año de prisión. Cumplió 39 meses de cárcel por un caso previo, relacionado con disparos efectuados durante las celebraciones de fin de año de 2019 en Barranquitas.
Las autoridades federales y estatales mantienen activa la investigación para determinar si el detenido forma parte de una organización criminal más amplia.




