Agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) llegaron la mañana de este lunes al área de seguridad del Aeropuerto Internacional Luis Muñoz Marín (AILMM) en Carolina, donde se registraban extensas filas. Imágenes difundidas por la misma agencia mostraban a los oficiales federales identificados con distintas divisiones de ICE, incluyendo la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) y la unidad de Enforcement and Removal Operations (ERO), dedicada al procesamiento de deportaciones.
Los agentes fueron vistos en la zona de verificación de pasajeros que se dirigen al control de la Administración de Seguridad del Transporte (TSA). Las largas filas se deben a la reducción de personal de TSA, cuyos empleados llevan un mes sin cobrar debido al cierre parcial del gobierno federal, causado por el tranque en el Congreso sobre el financiamiento del Departamento de Seguridad Nacional (DHS). ICE no se ha visto afectada porque sus fondos ya habían sido asignados.
Se observó a una decena de agentes de ICE en el lugar, quienes se limitaron a orientar y vigilar, sin que quedara claro su rol exacto para aliviar la falta de oficiales de TSA. Jorge Hernández, presidente de Aerostar Airports Holdings, empresa operadora del aeropuerto, reconoció los problemas provocados por el cierre federal, que ya suma 37 días, y explicó que durante el fin de semana hubo largas filas por el alto volumen de pasajeros y el ausentismo del personal de TSA.
Hernández adelantó que TSA planificaba medidas de mitigación, incluyendo la reasignación de personal administrativo, y señaló que ICE y TSA coordinarían sus funciones. “Lo que hemos visto de los agentes de ICE es que están en diferentes puestos, haciendo funciones de monitoreo o vigilancia”, comentó en Radio Isla.
El domingo partieron unos 23,000 pasajeros desde San Juan, con menos del 50% de la capacidad de procesamiento, por lo que se activaron protocolos de contingencia como la instalación de 22,000 pies de carpas y barreras para organizar las filas. Para este lunes se anticipaba la salida de unos 20,000 viajeros, y se recomendó llegar con cuatro horas de antelación.
La administración del presidente estadounidense Donald Trump anunció que los agentes de ICE colaborarían verificando identificaciones y vigilando accesos para liberar al personal de TSA. Sin embargo, el zar de inmigración de la Casa Blanca, Tom Homan, señaló: “No veo a un agente del ICE mirando una máquina de rayos X, porque no estamos capacitados para eso”, según reportó The Associated Press.
Everett Kelley, presidente de la Federación Estadounidense de Empleados Gubernamentales, que representa a más de 50,000 trabajadores de TSA, condenó el plan, argumentando que los agentes de ICE no están certificados para labores de seguridad aérea. “Nuestros miembros de la TSA han estado trabajando todos los días sin cobrar porque creen en la misión de mantener seguros a los pasajeros”, expresó Kelley, quien añadió que merecen recibir su paga, no ser reemplazados por agentes armados sin la debida capacitación.




