Día tras día, cuerpos llegan a las orillas del Mediterráneo mientras cientos de familias esperan noticias que nunca llegan. Tiendas de campaña vacías y llamadas sin respuesta son el rastro de los migrantes que desaparecen en su intento por llegar a Europa en lo que se conoce como “naufragios invisibles”.
Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) de la ONU, el comienzo de 2026 ya se perfila como el más mortal para quienes buscan cruzar el mar, con 682 desaparecidos confirmados hasta el 16 de marzo. Sin embargo, el número real de víctimas podría ser mucho mayor.
Grupos de derechos humanos aseguran que Italia, Túnez y Malta han restringido la información sobre rescates y naufragios, lo que impide verificar la magnitud de la tragedia. “Es una estrategia de silencio”, denunció Matteo Villa, del Instituto Italiano de Estudios Políticos Internacionales.
Tras el paso del ciclón Harry, la organización Refugees in Libya reportó más de 1,000 desaparecidos. En las semanas siguientes, al menos 20 cuerpos fueron hallados en las costas de Italia y Libia. Las autoridades, sin embargo, no han confirmado ni desmentido los hechos. “Europa debería saber que quienes se ahogan también tenían sueños y familias”, expresó Josephus Thomas, migrante y líder comunitario en Túnez.
Julia Black, de la OIM, explicó que el organismo enfrenta graves dificultades para verificar muertes en estos “naufragios invisibles”. En 2025 se reportaron más de 1,500 desaparecidos cuya suerte sigue sin conocerse. “Ahora tenemos cientos de casos no verificables porque se han vuelto demasiados”, admitió.
La falta de transparencia se agrava por los recortes de fondos y las restricciones a las organizaciones humanitarias. The Associated Press pidió explicaciones a las autoridades de Túnez, Italia y Malta, pero no obtuvo respuesta.
Las desapariciones se multiplicaron tras el ciclón Harry, que dejó vientos de 62 millas por hora y olas de hasta 30 pies de altura. Solo se conoce a un sobreviviente: fue rescatado por un buque mercante el 22 de enero y contó que viajaba con unas 50 personas. Malta no ha confirmado su rescate ni la recuperación de los cuerpos.
Frontex, la agencia fronteriza de la Unión Europea, reportó haber detectado ocho embarcaciones con 160 migrantes durante el paso del ciclón. Seis fueron rescatadas; el destino de las otras dos sigue sin conocerse.
Mientras tanto, en Túnez, las familias realizan actos de duelo. “Todos estamos traumatizados”, dijo el doctor Ibrahim Fofana, que pidió identificar los cadáveres hallados en Italia.
La represión y el control de la información se han intensificado. Desde mediados de 2024, el Ministerio del Interior tunecino dejó de divulgar cifras sobre migrantes, justificándose en razones de seguridad. “Es una decisión política, no de seguridad”, aseguró Romdhane Ben Amor, portavoz del Foro Tunecino por los Derechos Económicos y Sociales.
Italia también redujo sus reportes. Según Matteo Villa, la guardia costera dejó de publicar datos mensuales en 2020 y eliminó los reportes antiguos en 2022. Este año aún no ha emitido comunicados, a pesar de que unas 5,000 personas llegaron a sus costas. “Es una estrategia política para ocultar la información al público”, concluyó Villa.




