Agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE-HSI) serán asignados desde mañana, lunes, al Aeropuerto Internacional Luis Muñoz Marín (AILMM) para asistir en el manejo de pasajeros ante la crisis de personal de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) causada por el cierre parcial del Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
La portavoz de ICE-HSI en Puerto Rico, Sandra Colón Pérez, confirmó a El Nuevo Día que la orden se recibió este domingo. “El Aeropuerto Internacional Luis Muñoz Marín (AILMM) ha sido uno de los aeropuertos a los cuales se han designado agentes de ICE-HSI para apoyar la misión de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) en el control y manejo de viajeros”, indicó mediante declaraciones escritas. Añadió que ICE ya mantiene presencia en el aeropuerto como parte de la iniciativa del Homeland Security Task Force (HSTF).
La medida se anticipaba luego de que el zar de la frontera de la Casa Blanca, Tom Homan, confirmara que Estados Unidos desplegará agentes de ICE en varios aeropuertos del país para aliviar la carga de empleados de TSA, quienes no reciben paga desde febrero.
Como en aeropuertos del territorio estadounidense, el AILMM ha registrado largas filas en horas pico, con pasajeros que incluso han tenido que esperar fuera del terminal. Ante la situación, la empresa Aerostar exhortó a los viajeros a mantenerse informados con sus aerolíneas y llegar con tres a cuatro horas de anticipación.
Algunos empleados de TSA no se han presentado a trabajar por la falta de pago, mientras que otros continúan laborando sin remuneración. La escasez de personal ha llevado a consolidar los puntos de chequeo en un solo lugar, lo que ha incrementado las congestiones.
Miles de trabajadores de TSA, el Servicio Secreto y la Guardia Costera siguen desempeñándose sin salario debido al impasse en el Congreso sobre una propuesta de reforma de ICE, tras incidentes en los que agentes de inmigración han sido acusados de abusos y detenciones indiscriminadas.
Homan explicó a CNN que, además de revisar identificaciones, los agentes de ICE podrían vigilar entradas y salidas en los aeropuertos para permitir que el personal de TSA se concentre en los puntos de control de seguridad.




