Un juez federal de inmigración en Nueva York negó la solicitud de asilo presentada por la familia de Liam Conejo Ramos, el niño ecuatoriano de cinco años que llamó la atención nacional tras ser detenido junto a su padre en Minnesota en enero pasado. Ambos fueron trasladados a un centro de detención familiar en Texas, donde permanecieron casi dos semanas.
La decisión se conoció a través de un comunicado del distrito escolar de Columbia Heights, en Mineápolis, donde Liam vive y asiste a la escuela. La institución calificó la determinación judicial como “desgarradora”, señalando que deja a la familia bajo riesgo de ser deportada.
El caso de Liam y su padre se volvió símbolo de las consecuencias de los operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Minnesota, durante los cuales varias familias fueron separadas o detenidas. La imagen del pequeño, con un gorro azul de conejo y una mochila de Spider-Man mientras un agente enmascarado lo escoltaba hasta la puerta de su casa, se viralizó y generó repudio generalizado.
El operativo causó aún más controversia cuando se conoció que el agente utilizó al niño para convencer a la madre, Erika Ramos, embarazada en ese momento, de abrir la puerta. La familia —compuesta por los padres, Liam y su hermano de 13 años— ya tenía una solicitud de asilo pendiente ante la corte de inmigración cuando ocurrieron las detenciones.
Después de enfermar en el centro de detención de Dilley, Texas, Liam y su padre fueron liberados el 31 de enero. Sin embargo, el Departamento de Seguridad Nacional continuó el proceso de deportación y el tribunal falló a favor de la agencia, sin otorgarles una audiencia formal.
El abogado Paschal Nwokocha, del bufete Nwokocha & Operana en Mineápolis, confirmó el fallo y aseguró que ya presentaron una apelación ante la Junta de Apelaciones de Inmigración. Mientras tanto, la familia puede permanecer temporalmente en Estados Unidos. “El problema radica en que no han tenido oportunidad de contar su historia ante un juez. Se desestimó su caso sin escucharlos”, lamentó Nwokocha.
“Considerando todo lo que esta familia ha sufrido, el trauma y la respuesta pública, es increíble que el gobierno continúe traumatizándolos”, denunció el abogado.




