La capitana Ariana G. Savino, de 31 años y de ascendencia puertorriqueña, murió junto a otros cinco tripulantes al estrellarse un avión cisterna KC-135 Stratotanker el 12 de marzo, durante una misión de combate en el oeste de Irak. El Comando Central de Estados Unidos confirmó que el accidente ocurrió tras un incidente entre dos aeronaves en “espacio aéreo amigo”, en el marco de la Operación Furia Épica en Medio Oriente, donde han fallecido 13 militares.
Además de Savino, murieron el mayor John A. Klinner, de Alabama; los sargentos técnicos Ashley B. Pruitt, de Kentucky, y Tyler H. Simmons, de Ohio; y los capitanes Seth R. Koval, de Indiana, y Curtis J. Angst, de Ohio.
La gobernadora Jenniffer González expresó condolencias en nombre del pueblo puertorriqueño: “Honramos la vida y el servicio de la capitana Ariana Savino, piloto de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, quien perdió la vida en cumplimiento de su deber”. Añadió que su ejemplo de entrega y valor representa a los boricuas dentro y fuera de la isla.
El gobernador de Washington, Bob Ferguson, ordenó que las banderas ondeen a media asta el día del funeral de Savino. Por su parte, su excompañera de estudios Kierstyn Peterson recordó que la capitana “estaba muy orgullosa de ser puertorriqueña” y siempre hablaba de la herencia y las tradiciones inculcadas por sus padres. “Todos se sentían atraídos por ella. Inspiraba y motivaba con solo una sonrisa”, dijo en entrevista con KOMO-TV.
El teniente coronel retirado Ernesto Nisperos, mentor y amigo de Savino, compartió las palabras de la familia, que expresó consuelo al saber que Ariana murió haciendo lo que amaba: volar. “Su sonrisa iluminaba cualquier habitación. Era valiente, apasionada y profundamente amada”, indicaron en una declaración escrita.
En su memoria, la familia creó el Fondo de Becas de Aviación Ariana G. Savino, cuyo propósito es apoyar a mujeres y jóvenes latinos interesados en la aviación. A través de una campaña en GoFundMe, han recaudado más de $87,000 de su meta de $90,000. Parte de los fondos también ayudará a sus padres Darren y Omayra, sus hermanos Kelaia y Zevin, y sus perros Zoey y Piper.
Savino era piloto del 99.º Escuadrón de Reabastecimiento Aéreo, donde se desempeñaba como jefa de operaciones actuales. Se formó en el programa ROTC de la Universidad Central de Washington y se integró a la Fuerza Aérea en 2017. Fue ascendida a capitana en 2021 y acumuló más de 300 horas de vuelo en combate.
La senadora estadounidense Patty Murray, de Washington, lamentó su muerte: “Estoy profundamente agradecida por su valentía y sacrificio al servicio de nuestro país. Mujeres extraordinarias como la capitana Savino representan lo mejor de nuestro estado y de nuestra nación”.




