Washington – El presidente Donald Trump rendirá homenaje este miércoles en una base militar en Delaware a los seis militares estadounidenses que murieron en el accidente de un avión de reabastecimiento KC-135. Los restos serán devueltos a sus familias en una ceremonia conocida como traslado digno.
Será la segunda ocasión desde que Trump lanzó la guerra contra Irán, el 28 de febrero, que el mandatario participa en este solemne ritual, al que alguna vez calificó como “lo más duro” que ha hecho como comandante en jefe.
El accidente ocurrió la semana pasada sobre territorio amigo en el oeste de Irak, mientras la tripulación apoyaba operaciones contra Irán. Los fallecidos provenían de Alabama, Indiana, Kentucky, Ohio y Washington. Según el Pentágono, el siniestro elevó a 13 el número de militares estadounidenses muertos en la Operación Furia Épica, y al menos 200 resultaron heridos, 10 de ellos de gravedad.
Trump ya había acudido a la Base Aérea de Dover el 7 de marzo para otro traslado digno, tras un ataque con drones en un centro de mando en Kuwait. En esa ocasión, el presidente saludó mientras los restos, cubiertos con banderas, eran trasladados desde los aviones hacia los vehículos militares.
“Es la parte mala de la guerra”, declaró Trump a los periodistas. Al ser interrogado sobre si le preocupaba tener que asistir a más actos similares, respondió: “Seguro. Odio hacerlo, pero es parte de la guerra, ¿no?”.
El Mando Central de Estados Unidos informó que el accidente se produjo tras un incidente entre dos aeronaves en “espacio aéreo amigo” sobre Irak, pero aclaró que la pérdida del avión no se debió a fuego hostil ni amigo. El otro aparato aterrizó sin inconvenientes y las circunstancias siguen bajo investigación.
Entre las víctimas se encuentran tres miembros de la 6ª Ala de Reabastecimiento Aéreo de la Base MacDill, en Florida: el mayor John A. “Alex” Klinner, de 33 años y natural de Birmingham (Alabama); la capitán Ariana Savino, de 31 años, de Covington (Washington); y la sargento técnico Ashley Pruitt, de 34 años, de Bardstown (Kentucky).
Esta historia fue traducida del inglés con apoyo de una herramienta de inteligencia artificial y revisada por un editor antes de su publicación.




