Ocho meses después de haber sido protagonista de uno de los escándalos más comentados de 2025, Kristin Cabot ofreció una emotiva entrevista a Oprah Winfrey. La ejecutiva, captada por una cámara durante un concierto de Coldplay mientras compartía con su jefe, Andy Byron, relató el impacto personal y profesional que vivió tras ser expuesta ante millones de personas.
En el evento, celebrado ante 55,000 fanáticos, el cantante Chris Martin llegó a bromear desde el escenario al preguntar si la pareja «era muy tímida o tenía una aventura». Aquella imagen se viralizó en cuestión de horas y desató una tormenta mediática para Cabot, quien en ese momento enfrentaba un proceso de separación de su esposo, Andrew Cabot.
“Mi madre siempre nos enseñó que el silencio es aceptación. Sentí que, si callaba, estaba validando lo ocurrido. Ahora siento la responsabilidad de hablar”, expresó Cabot, directora de Recursos Humanos, al describir el peso emocional de la experiencia.
La ejecutiva explicó que, antes del concierto, su matrimonio ya había terminado y que vivía en una residencia distinta. Sobre su vínculo con Byron, quien entonces era CEO de la tecnológica Astronomer, señaló que mantenían una relación laboral muy estrecha debido al ritmo de trabajo en la empresa. “Trabajábamos codo a codo, las 24 horas del día. En una ‘startup’ de alto crecimiento, el CEO y el jefe de Recursos Humanos son socios permanentes”, dijo.
Cabot comentó que la relación personal entre ambos surgió tras un almuerzo de trabajo, cuando él notó que algo andaba mal. “Le confesé que me estaba separando”, narró, explicando que Byron le respondió que atravesaba una situación similar con su esposa.
La ejecutiva aseguró que ambos habían acordado comunicar su relación a los directivos una semana después del concierto, pero el inesperado momento frente a las cámaras cambió todo. “Pensé que salir con mis amigas tras un tiempo difícil me haría bien. Fue una casualidad cruel”, recordó.
“La gente me amenazó de muerte a mí y a mis hijos. Cometí un error al salir con mi jefe, pero no merecía ese nivel de odio”, afirmó. Aseguró que asumió su responsabilidad, pero lamentó haber pagado un precio “inimaginable”.
Cabot también reveló que no volvió a tener contacto con Byron luego del incidente. “Hubo una gran falta de honestidad e integridad. Sabiendo todo lo que pasé, él eligió quedarse en silencio. Eso no es algo que espere ni de un amigo”, dijo.
Cuando Oprah le preguntó si la separación de Byron era cierta, Cabot respondió con cautela, pero sin dudar: “Lo que me mostró que era, en gran parte, era mentira”. Agregó que esa incertidumbre alimentó el estigma que aún la persigue. “La gente supo que yo estaba separada y asumieron que él no, así que me señalaron como una rompehogares”.
Cabot cerró la entrevista reflexionando sobre las consecuencias del escrutinio público. Aseguró que busca recuperar su dignidad y proteger a su familia de nuevos ataques. “Pagamos demasiado alto el precio de un error que debería haber quedado entre adultos”, concluyó.




