Dubái, Emiratos Árabes Unidos — Israel anunció el miércoles que había matado a otro alto funcionario iraní, el tercero en apenas dos días, mientras Irán intensificaba ataques contra sus vecinos del Golfo e Israel. El conflicto continúa sin señales de disminuir tras múltiples ofensivas en distintos frentes.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, informó que el ministro de Inteligencia de Irán, Esmail Khatib, fue asesinado durante un ataque nocturno. Katz prometió “sorpresas significativas a lo largo de este día en todos los frentes”, aunque no ofreció más detalles. Teherán no confirmó de inmediato la muerte de Khatib.
El martes, Israel había matado al principal funcionario de seguridad iraní, Alí Larijani, y al jefe de la fuerza Basij, perteneciente a la Guardia Revolucionaria. En el Líbano, Israel mantuvo una ofensiva intensa contra posiciones de Hezbollah respaldadas por Irán, alcanzando edificios de apartamentos en Beirut y causando la muerte de al menos una docena de personas.
Durante la noche, un proyectil impactó en el complejo de la central nuclear de Bushehr, en Irán. No se reportaron heridos ni daños en la planta, según el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). Su director, Rafael Grossi, reiteró el llamado a “máxima moderación” para evitar un accidente nuclear en medio del conflicto.
La guerra comenzó el 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron ataques contra Irán. Desde entonces, Teherán ha golpeado infraestructura energética en países del Golfo y bases militares extranjeras, buscando presionar a Washington mediante la elevación del precio del petróleo. El crudo Brent, referencia internacional, superó los 100 dólares por barril, un aumento de más del 40% desde el inicio del conflicto.
Medios iraníes reportaron además un ataque contra instalaciones del yacimiento de gas Pars Sur, sin precisar si fue efectuado por Israel o por Estados Unidos. Mientras tanto, Irán mantiene un férreo control sobre el estrecho de Ormuz, una vía marítima clave por la que pasa el 20% del petróleo mundial, avivando temores de una crisis energética global.
De otro lado, las autoridades iraníes informaron la ejecución de un hombre identificado como Kourosh Keyvani, acusado de espiar para el Mossad y de haber entregado información sobre “sitios sensibles”. Horas después, un ataque aéreo alcanzó un complejo judicial en Larestan, al sur de la provincia de Fars, causando al menos ocho muertos.
La información fue traducida del inglés por un editor de AP con asistencia de una herramienta de inteligencia artificial generativa.




