Boston — Actores vestidos con uniformes del siglo XVIII y sombreros de tricornio ocuparon los bancos de una de las iglesias católicas más antiguas del país el martes, antes de disparar mosquetes y marchar por las calles del vecindario. Así se conmemoró el 250 aniversario del día en que las fuerzas británicas evacuaron la ciudad.
En medio del viento matutino, hombres, caballos e incluso ganado desfilaron por las colinas de South Boston, mientras residentes observaban desde las azoteas, algunos aún en pijama o envueltos en mantas, atraídos por el sonido de tambores y gaitas.
El Día de la Evacuación recuerda el 17 de marzo de 1776, cuando las tropas británicas se retiraron de Boston tras meses de asedio por parte de las fuerzas coloniales. Aquella victoria se produjo cuando el general George Washington fortificó Dorchester Heights con artillería transportada desde Fort Ticonderoga por el coronel Henry Knox, otorgando al Ejército Continental una ventaja estratégica sobre el puerto que obligó a los británicos a marcharse.
La evacuación representó la primera gran victoria del Ejército Continental durante la Guerra de la Independencia, poniendo fin a once meses de sitio y asegurando la ciudad para la causa estadounidense.
La ceremonia de este martes comenzó en la Capilla y Cementerio de San Agustín, donde los participantes asistieron a una misa antes de iniciar una procesión hacia Dorchester Heights, el punto donde las fuerzas coloniales instalaron la artillería.
Entre los recreadores estaba Ronald White, de Milton, miembro de los Hijos de la Revolución Americana de New Hampshire. Vestido con atuendo colonial, disparó una réplica de mosquete durante el homenaje y expresó conmovido que el aniversario tiene un significado especial para él, pues desciende de un combatiente de aquella guerra. “Nos sentimos profundamente inspirados por los fundadores de la nación”, dijo, visiblemente emocionado.




