Dubái, Emiratos Árabes Unidos — El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, informó el martes que el principal funcionario de seguridad de Irán, Alí Larijani, y el jefe de la fuerza voluntaria Basij de la Guardia Revolucionaria, el general Gholam Reza Soleimani, murieron en ataques ocurridos durante la noche. El anuncio coincide con una nueva oleada de misiles y drones lanzados por Teherán contra Israel y varios países del Golfo.
Katz calificó la eliminación de ambos como un golpe directo al liderazgo iraní. Medios estatales de Irán no confirmaron de inmediato las muertes, aunque adelantaron que un comunicado de la oficina de Larijani sería emitido pronto. El ejército israelí sostuvo que también ejecutó una “oleada de ataques de gran escala” sobre Teherán y contra milicianos de Hezbollah en Líbano, mientras reportaba descargas de misiles iraníes hacia Tel Aviv y el norte de Israel.
Larijani, una figura política destacada, presidió el Parlamento iraní y fue asesor del ayatolá Alí Jamenei en temas nucleares. También dirigió el Consejo Supremo de Seguridad Nacional. Soleimani, por su parte, encabezaba el Basij, un cuerpo paramilitar acusado de reprimir violentamente protestas internas. Estados Unidos y la Unión Europea le habían impuesto sanciones.
En paralelo, misiles lanzados desde Irán obligaron a Dubái a cerrar temporalmente su espacio aéreo; una persona murió en Abu Dabi al caer restos de un proyectil interceptado. Emiratos, Arabia Saudí y Qatar también informaron sobre intentos de ataque con drones y misiles.
Irán ha mantenido la presión regional golpeando instalaciones petroleras en Fujairah y restringiendo el tránsito en el estrecho de Ormuz, por donde se transporta una quinta parte del petróleo mundial. El aumento de las hostilidades elevó el crudo Brent por encima de los 100 dólares por barril. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pidió a varias naciones enviar buques de guerra a la zona, aunque no logró compromisos inmediatos.
En Líbano, el ejército informó que dos soldados resultaron heridos por bombardeos israelíes en Kfar Sir. Según la Media Luna Roja iraní, más de 1,300 personas han muerto en Irán desde el inicio del conflicto, mientras que el gobierno libanés cifra en 850 los fallecidos y más de un millón los desplazados.
Israel confirmó nuevos ataques contra centros de mando y sitios de lanzamiento de misiles en Teherán. Su jefe militar, Eyal Zamir, advirtió que el ejército continuará la operación “hasta lograr todos nuestros objetivos”. La escalada mantiene cerrado virtualmente el estrecho de Ormuz, lo que amenaza el suministro energético global y aumenta la tensión en el Golfo Pérsico.




