La administración del presidente Donald Trump ha planteado la posibilidad de que el mandatario cubano Miguel Díaz-Canel Bermúdez abandone el poder como parte de los contactos entre ambos gobiernos para definir el futuro de la isla, según publicó The New York Times.
De acuerdo con dos funcionarios citados por el periódico bajo condición de anonimato, representantes estadounidenses comunicaron a negociadores de Cuba que el presidente debería dimitir, aunque dejaron en manos de las autoridades de La Habana los pasos posteriores.
El informe señala que la propuesta implicaría apartar a Díaz-Canel Bermúdez, sin requerir necesariamente cambios en la estructura del actual sistema político. Las fuentes indicaron, además, que por ahora Washington no presiona para que se tomen medidas contra miembros de la familia de Fidel Castro, quienes aún mantienen influencia en el poder cubano.
Algunos funcionarios estadounidenses consideran que la salida del jefe de Estado podría abrir la puerta a transformaciones económicas estructurales que, a su juicio, el líder cubano difícilmente apoyaría.
Trump declaró este lunes que sería “un gran honor” para él “tomar Cuba”, en plena escalada de tensiones entre ambos países por el bloqueo energético impuesto por Estados Unidos a comienzos del año. El presidente republicano ha reiterado que el Gobierno de La Habana “caerá muy pronto” porque el país “está en ruinas” tras el bloqueo de crudo que mantiene paralizada la economía.
Por su parte, Díaz-Canel Bermúdez confirmó a medios locales que existen conversaciones con Estados Unidos “para buscar soluciones por la vía del diálogo a las diferencias entre ambos Gobiernos”, algo que previamente había negado.
Entretanto, Cuba enfrenta una grave crisis energética. Este lunes se registró un nuevo apagón nacional, el sexto en los últimos 18 meses, que refleja el deterioro del sistema eléctrico desde 2024 y el aumento del malestar social provocado por las restricciones impuestas por Washington.




