El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Ali Lariyani, afirmó que varios soldados estadounidenses fueron capturados y acusó a Washington de mentir sobre sus bajas en el actual conflicto bélico. “Mienten al decir que cinco o seis soldados estadounidenses han sido asesinados. Luego, con el pretexto de un accidente, aumentan el número de muertos”, escribió en persa en su cuenta de X.
En un segundo mensaje, publicado también en inglés, Lariyani reiteró que había recibido informes sobre la presunta captura, aunque no ofreció detalles adicionales. “Se me ha informado que varios soldados estadounidenses han sido hechos prisioneros. Pero los estadounidenses dicen que murieron en combate. A pesar de sus esfuerzos inútiles, la verdad no es algo que puedan ocultar por mucho tiempo”, añadió.
El jefe de Seguridad iraní, figura clave del aparato político de Teherán, no precisó cuántos militares fueron capturados ni dónde ocurrió el incidente.
El mensaje de Lariyani se produce en medio de la guerra que Israel y Estados Unidos emprendieron contra la República Islámica de Irán. Según las justificaciones oficiales, los objetivos serían el derrocamiento del régimen de los ayatolás y la desarticulación de su capacidad bélica nuclear y de misiles balísticos.
Durante la primera jornada del conflicto se confirmó la muerte del líder supremo iraní, Alí Jameneí. En respuesta, el grupo chií Hezbollah se sumó a la escalada, lanzando ataques contra el norte de Israel. La violencia se ha extendido a varios países vecinos.
Autoridades iraníes informaron que al menos 1,332 civiles han muerto en el país desde el inicio de los combates, mientras que los ataques de Irán contra Israel han dejado diez fallecidos. En el Líbano, los muertos superan los 200, y al menos 41 personas perdieron la vida durante una incursión del Ejército israelí en la aldea de Nabi Chit, en el Valle de la Bekaa.
Irán también ha atacado bases y objetivos en países aliados de Estados Unidos en la región, incluyendo Kuwait, Arabia Saudí, Baréin, Qatar y Emiratos Árabes Unidos, todos con presencia militar estadounidense.
El conflicto continúa intensificándose, elevando el número de víctimas y la tensión en Oriente Medio, mientras las declaraciones de Lariyani añaden un nuevo elemento de incertidumbre sobre la situación de las tropas estadounidenses en el terreno.




