Los visitantes del Capitolio de Estados Unidos encontrarán ahora un recordatorio visible del violento asedio ocurrido el 6 de enero de 2021 y del sacrificio de los oficiales que defendieron la sede legislativa ese día. A pocos pasos de la fachada oeste, la zona de mayores enfrentamientos, se instaló discretamente una placa conmemorativa tres años después de que la ley ordenara su colocación.
El objeto se ubicó en el lado del Senado, luego de que esa cámara aprobara unánimemente su instalación en enero, tras la demora del presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, republicano de La Haya. El texto grabado en la placa expresa: “En nombre de un Congreso agradecido, esta placa honra a los extraordinarios individuos que valientemente protegieron y defendieron este símbolo de la democracia el 6 de enero de 2021. Su heroísmo nunca será olvidado”.
El Washington Post reportó que la instalación tuvo lugar alrededor de las 4:00 a.m. del sábado, constituyendo el primer marcador oficial sobre los hechos de aquel día. El senador Thom Tillis, republicano de Carolina del Norte, lideró el esfuerzo reciente para concretarla. “Les debemos gratitud eterna, y esta nación es más fuerte gracias a ellos”, afirmó al recordar la irrupción de miles de partidarios del presidente Donald Trump.
La multitud interrumpió durante horas la certificación del triunfo electoral de Joe Biden, provocó destrozos y dejó a más de 140 policías heridos. Aunque el Congreso aprobó en 2022 la ley que ordenaba la creación de la placa con los nombres de los agentes, la medida se retrasó varios años y fue motivo de disputas políticas.
Demócratas molestos por la demora colocaron réplicas fuera de sus oficinas y exigieron explicaciones. Finalmente, tras una resolución senatorial, la placa se instaló sin ceremonia pública, lo que generó críticas. El representante Adriano Espaillat lamentó que ocurriera “a las 4 de la madrugada para que nadie lo viera, sin ceremonias ni reconocimiento real”.
El agente Daniel Hodges, del Departamento de Policía Metropolitana —quien resultó gravemente herido durante el enfrentamiento—, declaró que su demanda para exigir el cumplimiento total de la ley continuará. Explicó que la ubicación actual no cumple el mandato original, que requería colocar la placa sobre la fachada oeste con los nombres inscritos. En su lugar, se añadió un código QR que enlaza a un documento con miles de nombres de oficiales.
“El peso de una sentencia judicial ayudaría a asegurar el monumento contra futuras manipulaciones”, señaló Hodges, quien junto al exagente Harry Dunn denunció que el Congreso intenta “reescribir la historia” al incumplir la ley. Mientras tanto, el Departamento de Justicia busca que se desestime la demanda, argumentando que el reconocimiento legislativo ya se hizo efectivo.
Hasta la fecha, más de 1,500 personas han sido acusadas por el asalto, lo que constituye uno de los mayores procesos federales en la historia del país. Cuando Trump regresó al poder en enero de 2025, indultó a todos los implicados horas después de asumir el cargo. Muchos oficiales, entre ellos Hodges, continúan enfrentando secuelas físicas y emocionales, mientras siguen exigiendo que su servicio sea plenamente reconocido.




