Jerusalén – El portavoz del Ejército israelí, Effie Defrin, informó este sábado que Israel ha iniciado la siguiente fase de su ofensiva contra Irán, dirigida a ampliar los ataques hacia más “sitios clave” del régimen de los ayatolás.
Según Defrin, durante el fin de semana fueron atacadas dos de las principales plantas de producción de misiles balísticos iraníes, ubicadas en Parchin y Shahrud. Entre los objetivos alcanzados, indicó, figuran fábricas de materiales explosivos para ojivas, plantas de motores de misiles y un complejo dedicado a la investigación, desarrollo y producción de misiles de crucero avanzados.
El portavoz detalló que, desde el comienzo de la operación militar conjunta con Estados Unidos, hace una semana, Israel ha realizado alrededor de 3,400 ataques en todo Irán, destruyendo más de 150 sistemas de defensa. Para ello, la Fuerza Aérea israelí habría empleado unas 7,500 municiones.
Defrin también se refirió a la ofensiva israelí en el Líbano, asegurando que las fuerzas locales “están atacando por todo el país con gran fuerza” y avanzan sobre el terreno. Insistió en que “todas las opciones están sobre la mesa” y reiteró que Israel no renunciará a su objetivo de desarmar a Hezbollah.
El conflicto, que comenzó hace una semana y cuenta con el respaldo operativo de Estados Unidos, tiene como objetivos declarados derrocar al régimen iraní y destruir su capacidad de misiles balísticos y nucleares. En Irán, al menos 1,332 civiles han muerto desde el inicio de la guerra, mientras que los ataques iraníes sobre Israel han causado diez fallecimientos.
En el Líbano, los muertos superan los 200, incluyendo al menos 41 personas que perdieron la vida durante una incursión israelí en la aldea de Nabi Chit, en el Valle de la Bekaa. La escalada regional se intensificó tras la muerte del líder supremo iraní, Alí Jameneí, durante la primera jornada del conflicto, hecho que provocó que Hezbollah lanzara ataques en represalia contra el norte de Israel.




