El papa León XIV nombró al arzobispo italiano Gabriele Caccia, de 68 años, como nuevo embajador del Vaticano ante Estados Unidos. La designación busca fortalecer una de las relaciones diplomáticas más relevantes para la Santa Sede en medio de un escenario internacional tenso por la guerra del gobierno del presidente Donald Trump en Irán y su política migratoria.
Caccia, quien actualmente representa al Vaticano ante Naciones Unidas en Nueva York, reemplaza al cardenal Christophe Pierre, de origen francés, que se retira a los 80 años tras una larga trayectoria diplomática. Caccia fue antes nuncio en Líbano y Filipinas, y se unió al servicio diplomático vaticano en 1983, tras ser ordenado sacerdote en Milán. Desde entonces, ocupó cargos clave en la Secretaría de Estado del Vaticano.
El diplomático hereda un delicado expediente en Washington, marcado por divisiones dentro de la Iglesia estadounidense y tensiones políticas con el gobierno de Trump. Durante la gestión de Pierre, surgieron fricciones entre la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, de tendencia conservadora, y las líneas más progresistas impulsadas por el papa Francisco.
León XIV, el primer papa nacido en Estados Unidos, conoce de cerca esa dinámica. Antes de ser elegido pontífice en 2025, fue el encargado de Francisco para la nominación de obispos. Desde el inicio de su pontificado, ha hecho hincapié en la reconciliación y la unidad eclesial.
La relación con Estados Unidos es crucial para el Vaticano, tanto por el peso político del país como por la generosidad de los católicos estadounidenses, que representan una importante fuente de donaciones para la Santa Sede.
El pontificado de León XIV mantiene diferencias con la administración Trump, particularmente en temas migratorios. El papa ha reiterado su llamado a respetar la dignidad de los migrantes, al tiempo que reconoce el derecho de las naciones a proteger sus fronteras. También expresó su «profunda preocupación» por la guerra entre Estados Unidos e Israel en Irán, pidiendo detener la violencia antes de llegar a un punto sin retorno.
En un discurso reciente sobre política internacional, León condenó el uso agresivo del poder militar por parte de Estados Unidos, aludiendo a sus incursiones en Venezuela y amenazas sobre Groenlandia. Advirtió que la fuerza no puede sustituir el diálogo ni la cooperación entre las naciones.
En un comunicado, Caccia afirmó sentirse honrado por la confianza del papa y reconoció que asume la misión “al servicio de la comunión y la paz”. Recordó además que este año se conmemora el 250.º aniversario de la independencia estadounidense.
El arzobispo Paul S. Coakley, presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, dio la bienvenida al nuevo nuncio y ofreció el apoyo en oración de la jerarquía eclesiástica.
La Santa Sede mantiene su tradición de neutralidad diplomática, aunque León XIV ha condenado con firmeza el sufrimiento civil provocado por la ofensiva militar de Israel en Gaza y la invasión de Ucrania por Rusia.




