Al menos siete personas murieron y otras diez, entre ellas tres niños, resultaron heridas el sábado cuando un misil ruso impactó un edificio residencial de cinco pisos en Járkiv, la segunda ciudad más grande de Ucrania, según informaron las autoridades.
El presidente Volodymyr Zelensky condenó el ataque y pidió una respuesta internacional. Según el mandatario, Rusia lanzó durante la noche 29 misiles y 480 drones contra instalaciones energéticas en Kiev y otras regiones centrales, causando daños en al menos siete puntos adicionales del país. Las defensas antiaéreas ucranianas derribaron 19 misiles y 453 drones, pero se registraron impactos directos de nueve misiles y 26 aviones no tripulados en 22 ubicaciones.
En Járkiv, los equipos de emergencia continuaban la búsqueda de sobrevivientes entre los escombros. La Fiscalía regional informó que el edificio fue alcanzado por un nuevo misil de crucero ruso conocido como Izdeliye-30. Según fuentes ucranianas, esta arma subsónica lanzada desde el aire tiene un alcance de 1,500 kilómetros y un sistema de navegación por satélite más resistente a las interferencias.
En la región de Kiev se reportaron daños por caída de escombros en tres distritos. En la sureña Odesa, unos 80 bomberos trabajaron para apagar incendios provocados por múltiples ataques con drones. La empresa ferroviaria estatal, Ukrzaliznytsia, indicó que los daños a la infraestructura obligaron a desviar varias rutas en el centro-oeste del país.
El Ministerio de Defensa ruso aseguró desde Moscú que los ataques nocturnos se dirigieron contra fábricas militares ucranianas, instalaciones energéticas y bases aéreas.
“Debe haber una respuesta de los socios a estos ataques salvajes contra la vida”, escribió Zelensky en la red social X. “Rusia no ha abandonado sus intentos de destruir la infraestructura residencial y crítica de Ucrania, y por lo tanto el apoyo debe continuar. Contamos con la colaboración activa de la Unión Europea para garantizar una mayor protección para nuestro pueblo. Estoy agradecido a todos los que ayudan a reforzar nuestra protección”.
Desde el inicio de la invasión rusa hace más de cuatro años, Rusia ha lanzado decenas de miles de drones Shahed, de diseño iraní, contra Ucrania. Además, inició la producción nacional a gran escala de estos aparatos, con los que ha llegado a atacar el país con cientos de drones en una sola noche.
Irán, por su parte, ha utilizado los mismos drones Shahed en represalia por ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel en Oriente Medio. Zelensky indicó que Washington le solicitó apoyo para contrarrestar estos drones en la región y anunció el envío de equipos y expertos ucranianos.
La guerra en Oriente Medio, añadió, ha desviado la atención internacional del conflicto más grande en Europa desde la Segunda Guerra Mundial y ha obligado a posponer una nueva ronda de conversaciones entre Rusia y Ucrania, mediadas por Estados Unidos y programadas para esta semana.




