El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, afirmó en un mensaje televisado que la exigencia de Estados Unidos de una rendición incondicional por parte de su país es “un sueño que deberían llevarse a la tumba”. El mandatario hizo estas declaraciones en medio de una escalada de ataques entre Irán, Israel y Estados Unidos.
Pezeshkian aprovechó su discurso para disculparse con los países vecinos que fueron alcanzados por misiles iraníes. Señaló que las agresiones se debieron a errores de comunicación interna, agravados por la muerte del líder supremo Ali Jamenei, ocurrida tras un ataque aéreo israelí el 28 de febrero. “A partir de ahora, no deben atacar a los países vecinos ni dispararles misiles, a menos que seamos atacados por esos países. Creo que debemos resolver esto a través de la diplomacia”, expresó.
Los ataques iraníes han tenido como objetivo varios estados del golfo Pérsico, mientras Israel y Estados Unidos intensifican su ofensiva aérea. Washington aprobó la venta de armas a Israel por 151 millones de dólares, después de que el presidente Donald Trump reiterara que no negociará con Irán sin su rendición total. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, anticipó una “mayor campaña de bombardeos” en los próximos días.
El embajador iraní ante la ONU advirtió que su país “tomará todas las medidas necesarias” para defenderse. Las ofensivas han dejado al menos 1,230 muertos en Irán, más de 200 en Líbano, una docena en Israel y seis soldados estadounidenses fallecidos.
El conflicto se ha ampliado hacia otros países: Arabia Saudí reportó la interceptación de drones dirigidos a su infraestructura petrolera; Bahréin activó sus sirenas de emergencia; y en Dubái, Emirates suspendió temporalmente sus vuelos por alertas antiaéreas. En India, el ministro de Exteriores Subrahmanyam Jaishankar confirmó que un buque naval iraní atracó en Kochi por “problemas técnicos”.
En el frente diplomático, el ministro de Energía de Qatar, Saad al-Kaabi, advirtió que la guerra “podría hundir las economías del mundo” y elevar el precio del crudo hasta 150 dólares por barril. Mientras, Arabia Saudí y Pakistán se reunieron para coordinar estrategias contra los ataques iraníes, reforzando su pacto de defensa mutua.
En el Líbano, Hezbollah informó que combatientes suyos se enfrentaron con tropas israelíes en las montañas orientales del país. El Ministerio de Salud libanés reportó al menos 16 muertos y 35 heridos, mientras que más de 200 personas han perdido la vida por ataques israelíes desde el inicio de la semana.
El analista Sultan al-Khulaifi, del Center for Conflict and Humanitarian Studies, advirtió que al extender el conflicto al golfo, Teherán “ha transformado la guerra en una confrontación entre Irán y sus vecinos árabes”, complicando aún más el panorama en la región.




