Washington — El secretario de Defensa Pete Hegseth afirmó el lunes que el conflicto entre Estados Unidos e Irán no será interminable, aunque reconoció que podrían producirse más bajas militares estadounidenses. “Esto no es Irak. Esto no es interminable”, expresó durante una conferencia de prensa junto al general de la Fuerza Aérea Dan Caine, presidente del Estado Mayor Conjunto.
Fue la primera conferencia pública del gobierno de Trump tras los ataques del sábado. El presidente Donald Trump ha lanzado mensajes en vídeo, pero evitó responder preguntas ante cámaras. Hegseth describió la operación como una “misión clara, devastadora y decisiva” que busca eliminar misiles balísticos iraníes, destruir su marina y evitar el desarrollo de armas nucleares.
“Luchamos para ganar, y no desperdiciamos tiempo ni vidas”, sostuvo Hegseth, rechazando guerras prolongadas o de “construcción de países”. Aunque no ofrecieron un plan de salida, tanto Hegseth como Caine insistieron en que el régimen iraní ha cambiado y que “el mundo está mejor por ello”. La muerte del ayatolá Ali Jamenei ha agravado la inestabilidad regional.
Actualmente, Irán y sus aliados han lanzado misiles contra Israel, Estados árabes y bases estadounidenses. Cuatro soldados estadounidenses han muerto, y Hegseth admitió que podrían registrarse más bajas. “Lloramos con ustedes, y nunca los olvidaremos”, expresó Caine.
En medio de los combates, el ejército estadounidense informó que Kuwait “derribó por error” tres cazas F-15E. Los seis pilotos lograron eyectarse sin sufrir heridas graves. Hegseth evitó confirmar si hay tropas sobre el terreno en Irán y calificó de “necedad” que se espere conocer públicamente todos los movimientos militares.
El Pentágono justificó los ataques al señalar amenazas con misiles y drones, y no con armas nucleares. “Irán estaba construyendo misiles y drones para crear un escudo convencional que respaldara sus ambiciones nucleares”, dijo Hegseth, quien acusó al gobierno iraní de “47 años de guerra salvaje y unilateral contra Estados Unidos”.
El Comando Central confirmó que se han atacado más de 1,000 objetivos iraníes con participación de bombarderos furtivos B-2 y tecnología cibernética, lo que, según Caine, deshabilitó las comunicaciones del enemigo. Los mandos estadounidenses destacaron que el presidente Trump autorizó la operación el viernes a las 3:38 p.m., mientras viajaba a Texas en el Air Force One junto a los senadores Ted Cruz, John Cornyn y el actor Dennis Quaid.
Trump declaró al New York Times que la ofensiva podría extenderse “de cuatro a cinco semanas”. Hegseth, sin embargo, indicó que la duración exacta es incierta. El secretario de Estado Marco Rubio, junto a Hegseth, Caine y el director de la CIA John Ratcliffe, deberá informar al Congreso sobre el avance de la operación.




