Ciudad de México – La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó este martes que no existe “ningún riesgo” para la seguridad de los visitantes que asistirán al Mundial de Fútbol 2026 en Guadalajara, una de las sedes del torneo junto con Ciudad de México y Monterrey.
La mandataria ofreció la declaración durante su conferencia de prensa diaria, luego de los hechos violentos registrados en Jalisco tras la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), abatido el domingo durante un operativo militar en el municipio de Tapalpa.
“Todas las garantías, ningún riesgo”, expresó Sheinbaum al ser consultada sobre la situación. En los días posteriores al operativo se reportaron bloqueos carreteros y enfrentamientos armados en distintas zonas del estado.
México será anfitrión del partido inaugural del Mundial el 11 de junio y celebrará varios encuentros en Guadalajara y Monterrey. Sheinbaum aseguró que la actividad en Jalisco se normalizaría a lo largo del martes y destacó la presencia de fuerzas militares “que trabajan todos los días por la seguridad y la paz en México”.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó que 25 miembros de la Guardia Nacional murieron en los enfrentamientos registrados tras la muerte del capo. Sheinbaum agregó que, aunque los incidentes de violencia fueron notorios el domingo, “ayer fueron bastante menos” y confió en la pronta recuperación de la calma.
La presidenta subrayó que el operativo contra el líder del CJNG no implica un cambio en la estrategia nacional de seguridad. “Es la misma: atención a las causas y cero impunidad. No hay nada fuera de la ley. No hay nada que haya cambiado”, afirmó.
La Fiscalía General de la República confirmó el lunes la identidad de Oseguera Cervantes mediante estudios forenses. “El Mencho”, de 59 años, figuraba entre los delincuentes más buscados por México y Estados Unidos, que ofrecía una recompensa de hasta 15 millones de dólares por información que condujera a su captura. Washington lo acusaba de dirigir un “reinado de terror” y de traficar fentanilo hacia territorio estadounidense.
Durante su liderazgo, el CJNG amplió su influencia en varias regiones de México y controló rutas clave en el tráfico de drogas, consolidándose como uno de los grupos criminales más poderosos en el país.




