Seúl, Corea del Sur — Kim Jong Un fue reelegido para el cargo más alto del gobernante Partido de los Trabajadores, con el respaldo unánime de miles de delegados, según informaron medios estatales norcoreanos. La reelección, ocurrida durante el congreso del partido celebrado en Pyongyang, refuerza el control del líder sobre el aparato político y militar del país.
El informe del congreso sugiere que Kim redoblará sus esfuerzos para ampliar el arsenal nuclear, que ya incluye misiles capaces de amenazar tanto a aliados de Estados Unidos en Asia como al propio territorio estadounidense. Paralelamente, el partido presentó una nueva lista del Comité Central, donde se evidenció un relevo generacional con la sustitución de líderes veteranos por nuevos cuadros.
El congreso se desarrolla en un contexto de creciente tensión regional. Kim ha intensificado sus lazos con Rusia y China, mientras profundiza las fricciones con Washington y Seúl. En septiembre pasado, viajó a Pekín para reunirse con el presidente Xi Jinping por primera vez en seis años, lo que evidenció su interés en reforzar alianzas con sus principales socios.
De acuerdo con analistas, Kim aprovechará esta convención para anunciar nuevos objetivos militares, como la integración de las capacidades convencionales y nucleares, y promover nuevamente su política de “autosuficiencia” económica, apoyada en la recuperación del comercio con China y las exportaciones de armas a Rusia.
La Agencia Central de Noticias de Corea del Norte informó que el congreso eligió unánimemente a Kim como secretario general del partido. El organismo reconoció su liderazgo por “garantizar de forma fiable el futuro del país y elevar el orgullo nacional”. Kim, de 42 años, ha ocupado el máximo cargo del partido desde 2016, alternando los títulos de primer secretario, presidente y secretario general en distintos congresos.
El comunicado oficial destacó que, bajo su mando, Corea del Norte se ha convertido en una potencia capaz de resistir “cualquier tipo de agresión o guerra”. También se elogió su política exterior por fortalecer el prestigio nacional. La agencia estatal china Xinhua informó que Xi Jinping felicitó a Kim por su reelección.
Entre los reemplazos en la cúpula del partido se encuentra Choe Ryong Hae, presidente del comité permanente de la Asamblea Popular Suprema, hasta ahora considerado el segundo más poderoso del régimen. También fueron removidos los mariscales Pak Jong Chon y Ri Pyong Chol, figuras centrales del desarrollo militar de la última década.
Yoon Min Ho, portavoz del Ministerio de Unificación surcoreano, describió la reelección de Kim como “un paso previsible para consolidar su liderazgo”, y confirmó que Seúl observará de cerca los anuncios que surjan del congreso. Yoon agregó que entre los destituidos figuran Kim Yong Chol y Ri Son Gwon, quienes participaron en la diplomacia entre Pyongyang, el entonces presidente surcoreano Moon Jae-in y el presidente Donald Trump en 2018 y 2019.
Corea del Norte mantiene congeladas las conversaciones con Estados Unidos y Corea del Sur desde el fracaso de la cumbre entre Kim Jong Un y Trump en 2019, cuando no lograron acordar el levantamiento de sanciones a cambio de medidas de desnuclearización.




